Turquía, edificio destruido tras el terremoto

Un 68% de los supervivientes de los terremotos en Turquía sufren depresión

Un reciente estudio realizado entre los supervivientes de los terremotos que devastaron el 6 de febrero de 2023 todo el sureste de Turquía dejando más de 53.000 muertos, revela efectos psicológicos persistentes entre la población que sufrió los seísmos, incluyendo depresión, ansiedad y trastorno por estrés postraumático.

El estudio, del que se han hecho eco varios medios en Turquía, fue llevado a cabo en las provincias de Gaziantep, Adıyaman y Kahramanmaraş -esta última epicentro de los seísmos de 2023- y muestra que casi dos años después de la tragedia, sus consecuencias tanto sociales como mentales aún persisten entre la población que sobrevivió al desastre.

A partir de encuestas realizadas a más de 1.200 habitantes de la región y entrevistas personales a 365 supervivientes de los terremotos, el estudio, dirigido por la profesora Özlem Karaırmak y la psicóloga Ece Önder, revela que un 68% de los participantes dijeron sufrir síntomas de depresión, un 65% experimentaban ansiedad, y un 44% mostró signos de trastorno por estrés postraumático (TEPT).

El informe hace hincapié también en otras consecuencias psicológicas que siguen sufriendo los supervivientes de los seísmos, como estrés generado por recuerdos sensoriales de los terremotos, problemas para dormir, o recuerdos recurrentes del desastre. Más de un tercio de los participantes dijeron necesitar apoyo psicológico urgente y un 28% se mostró pesimista sobre su futuro, mientras que un 38% manifestó un sentimiento de desesperanza tras la tragedia.

“Los terremotos del 6 de febrero no solo destruyeron edificios, sino que también hicieron pedazos vidas y esperanzas”, subrayó la profesora Karaırmak al hablar de las conclusiones del estudio. Para Karaırmak, estos resultados muestran la necesidad de prestar ayuda psicológica a largo plazo a los supervivientes, destacando la importancia de mantener estructuras familiares fuertes para una mejor recuperación psicológica. Por su parte, Önder señaló a la alteración de las dinámicas familiares y a la pérdida de referentes urbanos simbólicos como factores que contribuyen a la prolongación del trauma entre los supervivientes.