Turquía prohíbe la venta de dos modelos diésel de Volkswagen

El ministro de Ciencia e Industria de Turquía anunciaba el martes la suspensión inmediata de las ventas de dos modelos de la marca alemana, relacionados con el escándalo de emisiones que ha puesto en entredicho el futuro del motor diésel.

El gobierno turco anunció el martes la suspensión de la venta en el país de dos modelos diésel de la marca Volkswagen a raíz del escándalo de emisiones que ha salpicado al gigante automovilístico alemán y puesto en entredicho el futuro de los vehículos que utilizan este tipo de combustible, cuyo principal mercado de venta se encuentra en Europa.

La noticia fue anticipada el martes por el ministro de Ciencia e Industria de Turquía, Fikri Işık, quien durante una entrevista televisada para el canal turco NTV declaró que los modelos Jetta y Caddy de la conocida marca alemana dejarían de ser vendidos en el país a partir del martes por la noche. “Se trata de una paralización (de ventas) voluntaria” por parte de Volkswagen, señaló Işık, añadiendo que su venta se reanudaría una vez se hagan los correspondientes “ajustes técnicos” en ambos modelos diésel.

“Me gustaría agradecer la sensibilidad de la marca y añadir que estamos siguiendo muy de cerca esta cuestión. También continuaremos preocupándonos por las emisiones”, dijo el ministro, después de que a principios de este mes se dieran a conocer las primeras denuncias en Turquía contra Volkswagen por este problema.

Tanto el Jetta como el Caddy, según explicó el ministro, son los dos modelos que utilizan el motor EA189 EU5, que ha centrado el escándalo desde que en septiembre se descubriera en EE.UU. que Volkswagen había utilizado en este motor un software para manipular las emisiones en las pruebas y ofrecer datos hasta 40 veces menores de los reales, desatando un terremoto que ha sacudido los cimientos de la industria automovilística alemana y mundial y obligado al fabricante germano a revisar al menos 11 millones de vehículos.

Los analistas estiman que el escándalo podría costar al fabricante alemán hasta 35.000 millones de euros sólo en reajustes técnicos a los vehículos afectados y en costes por multas y demandas ante los tribunales.

Muchos expertos consideran además que el endurecimiento de las normativas medioambientales y los tests que acarreará esta polémica probablemente supondrá el fin del motor diésel, que dejará de ser competitivo en cuanto a precio y prestaciones especialmente en los vehículos más pequeños, beneficiando a los motores de gasolina o a otras tecnologías como el motor híbrido o el coche eléctrico.

En este sentido, varias ciudades europeas, incluyendo Londres o París, ya preparan normas prohibiendo circular a los vehículos diésel. La caída del motor diésel se sentiría especialmente en Europa, donde estos vehículos representan hasta el 40% del total, pero no así en otros mercados como Norteamérica o Asia, donde los motores diésel son muy minoritarios.