Crece el misterio en torno a la mujer hallada muerta en el aeropuerto Atatürk

Pese a que las informaciones iniciales apuntaban a que la fallecida, una ex periodista de la BBC que trabajaba para una ONG en Irak, se habría suicidado, las grabaciones de las cámaras de seguridad parecen desmentirlo.

El examen de las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del aeropuerto internacional Atatürk de Estambul ha sembrado dudas sobre las primeras informaciones relacionadas con la muerte en la noche del sábado de una ciudadana británica, cuyo fallecimiento inicialmente se atribuyó a un suicidio.

Jacqueline Anne Sutton (Jacky Sutton) era hallada en la madrugada del sábado al domingo por tres ciudadanos rusos en los baños de la terminal de llegadas del aeropuerto, ahorcada con los cordones de sus zapatos.

En un principio las informaciones apuntaban a que la mujer, que había llegado a Estambul en un vuelo procedente de Londres de la compañía Turkish Airlines, había perdido su conexión con Arbil –en el norte de Irak- y se había mostrado visiblemente angustiada después de que el personal del aeropuerto le informase de que debía comprar otro billete, a lo que la pasajera británica habría respondido que no tenía más dinero.

Las imágenes captadas por las cámaras del aeropuerto contradicen sin embargo la versión de que Sutton, una antigua periodista de la BBC que trabajaba para la ONG Institute for War and Peace Reporting (IWPR, en inglés), se hubiese mostrado alterada por la pérdida de su vuelo antes de cometer su supuesto suicidio.

Las grabaciones muestran de hecho que Sutton había llegado a Atatürk dos horas antes de que partiese su vuelo hacia el norte de Irak, y tampoco reflejan ningún comportamiento sospechoso o alterado por su parte, si bien las cámaras sólo grabaron parte de su estancia en la terminal. El descubrimiento, según informaron medios turcos, de 2.300 euros en su poder –junto con un ejemplar de la Torah y del Corán- también desmiente la versión de que no tuviera dinero suficiente para comprar otro billete.

Si bien algunos medios británicos informaron que Sutton habría sufrido de estrés postraumático tras haber sido detenida en 1995 en Eritrea, donde fue acusada de espionaje por las autoridades del país africano, tanto sus amistades más cercanas como sus actuales compañeros de trabajo en la ONG se han mostrado sorprendidos por la noticia y han descartado que pudiera ser el tipo de persona dispuesta a quitarse la vida, por lo que han pedido una investigación exhaustiva que aclare lo sucedido. Una amiga de la fallecida, Amanda Whitely, habría publicado además que Sutton le confesó en junio que temía que el grupo terrorista Estado Islámico la tuviese como objetivo.

Diarios del Reino Unido como el Daily Mail publicaron que Sutton, que había sido nombrada recientemente directora de IWPR para Irak, perdió a tres compañeros de trabajo en ataques terroristas en sólo un mes, incluyendo su predecesor al frente de la oficina en Irak, Ammar al-Shahbander, que falleció a consecuencia de un atentado con coche bomba el pasado mes de mayo. Precisamente Sutton había asistido a un acto en su memoria en Londres y visitado a su familia tan sólo unos días antes de viajar a Estambul.