una powerbank o batería externa conectada mediante un cable a un teléfono móvil

Turquía prohíbe a los pasajeros cargar powerbanks durante el vuelo y limita su uso

Las autoridades de aviación civil de Turquía han prohibido a los pasajeros cargar baterías externas en los aviones, ampliando así las restricciones sobre el uso de estos dispositivos en cabina. La nueva directiva de la Dirección General de Aviación Civil establece que “cargar powerbanks durante los vuelos está prohibido” y fija nuevos límites sobre el número de baterías portátiles que los pasajeros pueden transportar.

Con la actualización de la Directiva de Operaciones de Vuelo publicada por la Dirección General de Aviación Civil de Turquía (SHGM), han entrado en vigor importantes restricciones sobre el uso de baterías portátiles en la cabina del avión para los vuelos que operen en el país euroasiático. La nueva normativa tiene como objetivo reducir riesgos, especialmente los asociados a las baterías de litio.

La directiva, elaborada por la SHGM y adaptada a los estándares internacionales fijados por la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO), ha sido publicada en la web oficial del organismo y ya está por tanto en vigor. Las nuevas normas afectan tanto a pasajeros como a aerolíneas, operadores de aviación general y empresas de asistencia en tierra, según informaron medios turcos.

Límites al número de baterías externas por pasajero

Con la nueva normativa, también se limita el número de dispositivos que los pasajeros pueden llevar. En concreto, la regulación establece que cada pasajero podrá portar un máximo de dos power banks: superar este límite puede implicar que los dispositivos no sean admitidos a bordo. La norma contempla no obstante excepciones: las baterías transportadas por las tripulaciones para necesidades operativas quedan exentas de estas restricciones, si bien las destinadas a uso personal de la tripulación de cabina sí estarán sujetas a las nuevas normas, al igual que las de los pasajeros.

Las autoridades de aviación han endurecido en los últimos años el uso de baterías portátiles externas para cargar dispositivos como teléfonos móviles. Según los expertos en seguridad aérea, el principal riesgo que representan las powerbanks en vuelo radica en la naturaleza delicada de las baterías de litio. Este tipo de baterías pueden llegar a desencadenar un incendio si se sobrecalientan, presentar riesgo de explosión por cortocircuitos o desencadenar reacciones peligrosas si sufren daños físicos; en entornos cerrados y presurizados como son la cabina de un avión, un incidente de este tipo supone una amenaza grave para la seguridad de los pasajeros y la aeronave, ya que el fuego podría propagarse rápidamente.