Turquía estudia demandar a Bulgaria por las graves inundaciones en Edirne

Autoridades y ciudadanos de Turquía acusan al gobierno de Sofía de embalsar agua por encima de los límites de seguridad en sus pantanos, y de no hacer lo suficiente para impedir las inundaciones en la región.

Los habitantes de la provincia turca de Edirne, en la región de Tracia, están estudiando seriamente la posibilidad de presentar una demanda contra Bulgaria por negligencia al considerar a este país responsable de las graves inundaciones que han asolado en los últimos días esta provincia fronteriza con Grecia y Bulgaria.

Así lo afirmó el miércoles a la prensa el ministro de Bosques y Obras Hidráulicas del país, Veysel Eroğlu, quien señaló que el gobierno estaba dispuesto a apoyar a sus ciudadanos en una medida que consideró adecuada después de que varios pueblos de la provincia hayan tenido que ser evacuados por la crecida del nivel de las aguas, especialmente del río Meriç (Maritsa, en búlgaro) y de su principal afluente, el Tunca (Tundzha, en búlgaro).

Según señaló Eroğlu, el motivo principal del desastre sería no sólo el deshielo sino el hecho de que las presas construidas en Bulgaria lo hayan sido “sin tener en consideración los niveles de seguridad para (prevenir) inundaciones”. “Han construido algunos pantanos pero lamentablemente no dejan un volumen (de agua sin embalsar) de margen frente a las inundaciones” declaró el ministro preguntado por los periodistas sobre esta cuestión.

“Cuando he estado en Edirne, la gente ha dicho que presentarán una demanda contra Bulgaria sobre esta cuestión si es necesario; yo también pienso que podría ser útil hacerlo”, afirmó Eroğlu, añadiendo que las autoridades turcas han advertido “muchas veces” a sus homólogos en Sofía sobre este problema sin resultado. “Nuestros ciudadanos han perdido la paciencia”, insistió.

Eroğlu aprovechó la ocasión para criticar la actitud mostrada por el gobierno búlgaro también respecto al proyecto conjunto para el río Tundzha (Tunca), que pretendía construir un sistema de presas para controlar su flujo y crecidas, y de paso permitir un mejor aprovechamiento del mismo para actividades turísticas y deportivas. Sin embargo, a día de hoy la idea parece totalmente abandonada por la dejadez de las autoridades búlgaras.

“Se trataba de un proyecto amistoso conjunto. Nosotros hicimos todo, pero cuando llegó la hora de hacer un acuerdo bilateral, el gobierno búlgaro no hizo nada, a pesar de que les enviamos el borrador”, lamentó el ministro. El proyecto fue ideado por ambos países en 2006 con la perspectiva de ponerlo en marcha en 2009, pero nunca se llevó a cabo por las reticencias de Sofía a contribuir al mismo; por ello, Eroğlu explicó que Turquía está estudiando opciones alternativas para controlar las crecidas del Tunca, como construir una presa en el lado turco de la frontera.

Por su parte el gobernador de Edirne, Dursun Ali Şahin, informó que las inundaciones habían afectado a 500 casas en la región y dejado incomunicadas a unas 5.000 personas en el distrito de Karaağaç, fronterizo con Grecia, que han podido regresar a sus hogares tras pasar dos noches alojadas de urgencia en colegios y pabellones deportivos.

Şahin  advirtió que esta situación “podría repetirse” si Bulgaria vuelve a abrir las puertas de sus pantanos en los próximos días. Actualmente existe un sistema de alerta que el gobierno búlgaro activa cuando esto ocurre, pero sólo sirve para impedir en la mayor parte de las ocasiones la pérdida de vidas humanas por las inundaciones, que dejan no obstante cuantiosas pérdidas en daños.