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Turquía aumenta el control sobre los antivacunas ante el aumento de contagios

El Ministerio de Salud de Turquía ha comenzado a pedir a los médicos que lleven a cabo un registro con información de las personas antivacunas, utilizando para el registro firmas a mano de los pacientes que se niegan a recibir vacunación en lugar de métodos electrónicos como se hacía hasta ahora, para llevar a cabo un control más estricto ante el preocupante aumento de los contagios de ciertas enfermedades.

Fuentes ministeriales citadas por la versión inglesa del diario Hürriyet señalan que el nuevo criterio, que exige obtener firmas a mano de los pacientes que se niegan a recibir una vacuna, tiene el objetivo de reunir datos más exactos sobre las personas antivacunas y su número, precisamente ante el aumento de personas que rechazan vacunar a sus niños, que en una década han pasado de ser apenas un centenar a principios de la pasada década a superar las 40.000 en toda Turquía en el año 2024.

Algunos médicos aseguran de hecho que la cifra real de partidarios de movimiento antivacunas supera los 100.000 solo en Turquía, habiendo aumentado su número sobre todo a raíz de las polémicas surgidas durante el proceso de vacunación contra el coronavirus. Aun así, varios profesionales de la salud turcos han expresado su preocupación por esta medida, que consideran que podría en realidad complicar más el seguimiento a las personas que rechazan las vacunas.

Los expertos alertan que una de las consecuencias más preocupantes del auge del movimiento antivacunas es el aumento de los casos de sarampión entre niños, que puede ser mortal. Según datos de la oficina regional para Europa de la OMS, entre enero y octubre del año pasado se registraron más de 30.000 casos de sarampión en 40 de los 53 países miembros, lo que supone que en solo un año el número de casos se ha multiplicado por 30 frente a los 941 casos que se registraron en todo 2022.