Tres turcos entre los fallecidos en el ataque de Munich

El autor del ataque, un joven germano-iraní de 18 años que luego se suicidó, pasó un año planificando su acción y tenía una copia del manifiesto de Anders Breivik, el autor de la Masacre de Oslo.

Tres de las nueve personas asesinadas el viernes en la ciudad alemana de Munich después de que un joven de 18 años abriera fuego en las inmediaciones de un centro comercial son turcos, según han confirmado las autoridades en Ankara.

En declaraciones realizadas el sábado, el ministro de exteriores turco Mevlüt Çavuşoğlu confirmó que había tres ciudadanos de ese país entre los fallecidos en el ataque, perpetrado por un joven de 18 años nacido en Alemania aunque de origen iraní, que posteriormente se suicidó.

Seis de los 9 asesinados son de origen no alemán, según confirmaron fuentes policiales a la prensa, e incluyen tres jóvenes de 14 años, dos de 15, y otras cuatro personas de 17, 19, 20 y 45 años. El autor del tercer ataque contra civiles en Europa Occidental en poco más de una semana, Ali Sonboly, fue localizado posteriormente no lejos del mismo centro comercial Olympia donde había realizado los disparos, tras haberse suicidado.

Por ahora las autoridades barajan la hipótesis de un joven con problemas psicológicos que anteriormente había estado bajo tratamiento psiquiátrico y que actuó solo, abriendo fuego junto a un restaurante de la cadena McDonald’s antes de dirigirse hacia el centro comercial situado al lado. Los expertos señalan que el joven, al que algunos testigos oyeron gritar “soy alemán” y “extranjeros de mierda”, pudo sufrir un brote de ira tras años de padecer algún tipo de acoso: un trastorno más común de lo que se cree que a menudo va precedido de un período depresivo.

Además de intentar esclarecer cómo un joven aparentemente integrado pudo llegar a cometer un acto así, los investigadores tratan de descubrir cómo pudo hacerse con una pistola en un país donde el control de armas de fuego es uno de los más estrictos de Europa. Las últimas informaciones apuntan a que Sonboly pudo adquirir el arma a través de una página ilegal en la llamada Deep Web o Internet profunda, una parte de Internet que no es indexada por los motores de búsqueda habituales y donde pueden encontrarse todo tipo de páginas delictivas. Los expertos estiman de hecho que hasta el 95 % del contenido disponible en Internet forma parte de la Deep Web.

Pese a sus antecedentes psicológicos y a haber actuado muy posiblemente en solitario y sin ninguna motivación ideológica, el autor del ataque del viernes en Munich había estado planeando la acción durante al menos un año, según la policía bávara, realizando extensas búsquedas en Internet acerca de matanzas y tiroteos.

Sonboly tenía de hecho en su ordenador personal una copia del manifiesto de Anders Breivik, el autor de la Masacre de Oslo en 2011, y había viajado a la escuela donde en 2009 se produjo la llamada Masacre de Winnenden, al sur de Alemania, donde un joven de 17 años mató a 15 personas antes de suicidarse.