Tres soldados muertos en un ataque del PKK en el sureste de Turquía

Dos suboficiales y un sargento murieron el sábado por la noche durante un ataque que un grupo de miembros del grupo terrorista PKK llevaron a cabo contra un puesto de la gendarmería turca en la provincia suroriental de Mardin.

Dos suboficiales y un sargento murieron el sábado por la noche durante un ataque que un grupo de miembros del grupo terrorista PKK llevaron a cabo contra un puesto de la gendarmería turca en la provincia suroriental de Mardin.

Según informó la prensa turca el domingo, el ataque se produjo en la noche del sábado en el distrito de Ömerli, en la provincia de Mardin, al sureste de Turquía. La agencia de noticias Anatolia informó que los soldados regresaban a su puesto después de participar en una cena a la que habían sido invitados cuando varios miembros del grupo terrorista kurdo Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) abrieron fuego contra ellos.

El intercambio de disparos duró al menos 15 minutos, tras los cuales los atacantes del PKK escaparon. Dos de los fallecidos han sido identificados como el suboficial Erhan Gül y el sargento Ali Öztürk, ambos oriundos de la cercana provincia de Gaziantep, también en el sureste de Turquía.

Esta nueva acción del PKK se produce poco más de una semana después de que otros 13 soldados turcos murieran en una emboscada cuando participaban en una operación para tratar de rescatar a tres personas secuestradas por el grupo terrorista kurdo. El ataque reavivó un debate en toda Turquía sobre la preparación de los soldados turcos -muchos de ellos reclutas con sólo unos meses de entrenamiento- y la necesidad de implementar un ejército profesional en el país, una profesionalización que hasta ahora las Fuerzas Armadas Turcas sólo exigía en ciertas unidades especiales.

El PKK, que en teoría había declarado una tregua en sus ataques, está llevando a cabo una campaña de intensificación de sus atentados contra las fuerzas de seguridad turcas aprovechando los meses de verano y con el objetivo de presionar al gobierno turco para que acepte las demandas de los nacionalistas kurdos, que mantienen un boicot a la Asamblea Nacional de Turquía desde las elecciones generales del pasado 12 de junio.