Desde que Turquía decidiera imponer sanciones contra Israel ante la negativa del gobierno hebreo a pedir disculpas por el incidente del «Mavi Marmara», la tensión y el cruce de acusaciones entre ambos países ha ido en aumento en los últimos días.
Turquía e Israel, antiguos aliados ahora enfrentados tras una serie de incidentes que culminaron en mayo de 2010 en el abordaje en aguas internacionales del buque «Mavi Marmara» por parte de comandos israelíes, dejando un saldo de 9 civiles muertos, intercambiaban el lunes acusaciones sobre maltrato de sus respectivos ciudadanos mientras Ankara anunciaba nuevas sanciones en lo que parece ya toda una ofensiva diplomática en respuesta a la negativa del gobierno israelí a pedir disculpas oficiales por el abordaje y pagar compensaciones a las familias de las víctimas.
Israel acusó el lunes a Turquía de que 40 de sus ciudadanos habían sido detenidos brevemente en el Aeropuerto Internacional Atatürk de Estambul para ser interrogados, un incidente del que tanto el ministerio de exteriores turco como la compañía aérea Turkish Airlines aseguraron no tener constancia.
Por contra la prensa turca se hizo eco de un incidente similar pero que habría ocurrido con ciudadanos turcos que viajaban a Israel. Mustafa Teke, un hombre de nacionalidad turca que viajaba a Israel como turista, aseguró a la agencia de noticias Anatolia que las autoridades israelíes sometieron a los turistas turcos a medidas de seguridad y cacheos especiales, un trato que calificó de «humillante» y que aseguró sólo se dió a los turistas de origen turco.
«Se nos expuso a un tipo de maltrato que ni siquiera se habría ofrecido a terroristas», aseguró Teke, indicando que los turistas turcos habían sido llevados a una habitación especial del Aeropuerto Internacional Ben Gurion para ser interrogados y registrados. «Los policías en esa habitación querían que me quitara todas mis ropas. Me registraron tanto manualmente como con un detector. Querían que me quitara mis pantalones; me opuse, pero insistieron diciendo que el detector estaba emitiendo una señal. Pedí un traductor, y les aparté cuando se acercaron a tocarme. Entonces vinieron muchos agentes de policía más, y me preguntaron que por qué me oponía a quitarme mis pantalones. Les dije que soy musulmán y que no puedo hacer eso. Me dijeron que entonces no podría volar… «No hay problema, mi país me llevará de vuelta» les dije, pero que no merecíamos (los turcos) este maltrato. Entonces ellos me quitaron mis pantalones por la fuerza. Vi cómo se llevaban también a mujeres turcas a esa habitación mientras me iba. Eso nos disgustó aún más», explicó el hombre.
Otro ciudadano turco que se encontraba en el aeropuerto Ben Gurion, Eyüp Ensar Uğur, confirmó también que los agentes de seguridad israelíes dieron un trato distinto a los turistas turcos del resto, y que se les sometió a registros mucho más exhaustivos. Según explicó Uğur, su avión despegó con media hora de retraso respecto a la hora prevista debido a los cacheos a los que fueron sometidos.
Turquía expulsa a los diplomáticos israelíes
Por otro lado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía confirmaron que el lunes le había sido comunicado oficialmente a la delegación diplomática israelí la lista de sanciones impuestas contra Israel por su negativa a ofrecer una disculpa oficial, sanciones que incluyen la expulsión del país de cualquier funcionario del cuerpo diplomático de Israel por encima del rango de segundo secretario (dos niveles por debajo de cónsul).
El plazo dado para su salida de Turquía fue hasta el miércoles 7 de septiembre, según confirmó el ministerio de exteriores turco, que indicó que la información se le había comunicado en persona al vicesecretario de la embajada israelí en Ankara tras ser convocado a la sede ministerial.
Además de afectar a los rangos de embajador, cónsul y primer secretario, fuentes del gobierno turco confirmaron a la prensa turca que Turquía exigirá también la salida del país del coronel Moshe Levy, agregado militar de la embajada israelí que además ha participado en varias ofensivas militares contra la Franja de Gaza.
Las sanciones no afectan al personal diplomático por debajo del segundo secretario, incluyendo el personal de las embajadas y consulados, que podrá permanecer en Turquía. El embajador israelí en Ankara, Gaby Levy, ya se encontraba en Israel cuando el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu anunció el viernes las sanciones contra Israel, por lo que se limitará a no regresar a Turquía.
Ofensiva en Naciones Unidas
Como parte de las medidas anunciadas por Turquía en respuesta a la negativa de Israel a ofrecer disculpas y compensar a los familiares de las víctimas del «Mavi Marmara», el gobierno turco está planeando poner en marcha su maquinaria diplomática en diversos organismos internacionales, incluyendo Naciones Unidas, donde Ankara buscará apoyos para lograr que la Corte Penal Internacional revise la legalidad del bloqueo que Israel mantiene contra la Franja de Gaza.
En una entrevista que mantuvo el sábado en la televisión estatal turca TRT, el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu rechazó las conclusiones del informe elaborado por Geoffrey Palmer (ex primer ministro neozelandés) y Álvaro Uribe (ex presidente de Colombia), en las que se indicaba que el bloqueo era «legal», si bien el propio documento reconocía que sus conclusiones no eran definitivas ni vinculantes. Según Davutoğlu, el informe Palmer-Uribe no ha sido refrendado por la ONU, y por tanto no puede ser vinculante.
«Lo que es vinculante es la Corte Penal Internacional», dijo el ministro en declaraciones hechas durante la entrevista. «Esto es lo que decimos: dejemos que la Corte Penal Internacional decida (sobre el bloqueo a Gaza)… Vamos a iniciar los procedimientos legales necesarios la próxima semana», aseguró Davutoğlu.
El canciller turco subrayó que las conclusiones emitidas por el informe de Naciones Unidas sobre el incidente del «Mavi Marmara» -en las que se rechaza la muerte de civiles pero se justifica el uso de violencia por parte de los comandos israelíes- contradicen de hecho otro informe emitido con anterioridad sobre el mismo asunto y elaborado por tres expertos para la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDHNU), en las que se afirmaba que las tropas israelíes violaron las leyes internacionales durante el asalto a la flotilla humanitaria. Dicho informe fue rechazado sin embargo por Israel, que acusó a la CDHNU de parcialidad y anti-semitismo.
Tensión en el Mediterráneo oriental
Otro de los focos de tensión entre Israel y Turquía podría estar en el Mediterráneo oriental. Durante el anuncio el viernes de las sanciones contra el gobierno israelí, el ministro turco Ahmet Davutoğlu informó de la ruptura de todos los acuerdos militares vigentes con Israel; pero sin duda alguna las declaraciones que más especulaciones despertaron entre periodistas y analistas fueron las que el canciller turco pronunció cuando dijo que Turquía, como país con la mayor línea costera de todo el Mediterráneo oriental, tomaría «las medidas necesarias» referentes a la libertad de navegación.
Fuentes del gobierno turco citadas el pasado viernes por el diario turco Hürriyet bajo condición de anonimato confirmaron que las palabras de Davutoğlu vienen a refrendar una política exterior más activa por parte de Turquía en el Mediterráneo oriental, con una mayor presencia naval y militar en sus aguas. De acuerdo a esta fuente, el este del Mediterráneo dejará de ser un lugar donde la marina israelí pueda operar a sus anchas, especialmente en lo referente al acoso a barcos civiles en aguas internacionales, como fue el caso del «Mavi Marmara».
Así, de acuerdo a esta fuente gubernamental, los barcos de guerra turcos estarán mucho más presentes en el Mediterráneo oriental y patrullarán regularmente las aguas internacionales. «Se perseguirá una estrategia más agresiva. Israel ya no podrá seguir ejerciendo libremente sus prácticas de acoso (a embarcaciones civiles)», explicó el funcionario.
Entre las medidas planeadas por Ankara dentro de estos planes se incluyen en primer lugar que aquellos barcos que lleven ayuda humanitaria hacia territorios palestinos sean escoltados por la marina turca, así como vigilar la libre navegación entre la isla de Chipre e Israel. Esta última área podría ser un foco importante de tensión, dado que el gobierno grecochipriota insiste en llevar a cabo prospecciones de gas natural en una zona que Turquía considera bajo influencia de la República Turca del Norte de Chipre.
Precisamente el gobierno grecochipriota llegaron recientemente a un acuerdo conjunto para iniciar la explotación de esas reservas con la participación de algunas compañías estadounidenses. Sin embargo Turquía se opone a ese acuerdo, que considera va en contra de sus intereses y sus propios derechos de explotación.
A este respecto, durante una entrevista reciente con el diario turco Zaman, el ministro turco para la Unión Europea Egemen Bağış no dudó en señalar que la marina turca podría intervenir si el gobierno griego de Chipre decide seguir adelante con el proyecto pese a las objeciones y advertencias presentadas por Turquía. «Para eso es para lo que está la marina», declaró Bağış.
El hecho es que Turquía e Israel poseen los dos ejércitos más poderosos de todo el Mediterráneo oriental, y que un potencial enfrentamiento entre barcos de guerra de los dos países podría tener serias consecuencias para la estabilidad de la región.
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Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
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