Sao Paulo podría tener que racionar su agua durante el Mundial de Fútbol

La ciudad que albergará en junio el partido inaugural del Mundial de Fútbol de Brasil tiene sus reservas de agua por debajo del 13%, en medio de la sequía más grave que ha afectado al país en décadas.

La ciudad brasileña de Sao Paulo podría verse obligada a racionar sus mermadas reservas de agua si las lluvias no regresan pronto o no se encuentran fórmulas alternativas para paliar la sequía, según informaron medios locales citados por agencias.

La metrópolis de 20 millones de habitantes, que será una de las sedes a partir del próximo 12 de junio del Mundial de Fútbol que se celebra este año en Brasil, afronta una preocupante situación debido a la tremenda sequía que atraviesa el país -la más grave en décadas- que está afectando seriamente a los cultivos y que ya ha obligado a racionar el suministro de agua en algunas poblaciones menores del Estado de Sao Paulo.

Los hechos hablan por sí solos: la presa de Cantareira, la principal fuente de suministro de agua de la ciudad, se encuentra a menos del 13% de su capacidad, amenazando no sólo a las necesidades básicas de la población de Sao Paulo sino a la propia economía brasileña, dado que esta metrópolis pasa por ser el centro económico y financiero del país.

Aunque las autoridades locales están recurriendo a otras reservas acuíferas para paliar la situación, no han tenido más remedio que reconocer que se están quedando sin opciones y que si las lluvias no regresan a sus niveles normales y el nivel de los embalses no se recupera, la única solución pasará por «medidas más drásticas como el racionamiento de agua», según informó esta semana la compañía local de distribución de aguas.