imagen del gato "Prens" (Príncipe) mirando a la cámara mientras porta un collar con la letra dorada "P"

‘’Prens’’ (Príncipe), el gato turco que conquistó el Bazar de İzmit 

En Kocaeli, en el noroeste de Turquía, un gato turco llamado “Prens” (Príncipe) que resultó gravemente herido en un ataque de perros y logró sobrevivir gracias a la ayuda de varios comerciantes, se ha convertido en una figura imprescindible y el centro de atención del Bazar de İzmit. Con sus 10 kilos de peso y su ternura, Prens se despierta cada mañana en la tienda de bolsos que se ha convertido en su hogar, y seguidamente recorre a diario las tiendas y comercios del bazar, visitando a otros vendedores y repartiendo cariño por todo el lugar.

Hace aproximadamente siete años, Prens sufrió heridas graves en un ataque de perros callejeros; consiguió sobrevivir tras someterse a varias operaciones con éxito, y fue acogido por Fikret Uslu, propietario de una tienda de bolsos en el Bazar de İzmit. Ya plenamente recuperado, Prens pasa sus días en el negocio de Uslu y visitando otros establecimientos del bazar, llevando un gran collar con la letra “P” y siendo el centro de atención tanto de comerciantes como de clientes. Convertido en todo un tesoro que es cuidado por todos los vendedores del bazar, a sus 10 años de edad Prens también es una estrella entre quienes visitan el lugar, y son muchos los visitantes que lo buscan para hacerse un selfie con él.

En declaraciones a la agencia de noticias turca İHA, Fikret Uslu explicó que conoció al gato por casualidad hace siete años, frente a su tienda, y que tras llamarlo para que viniera, el animal ya nunca volvió a separarse de él. “Hace siete años, otra persona cuidaba de Prens, pero cambió de trabajo y se fue. Un día lo vi y lo llamé desde enfrente de mi tienda: ‘¡Prens!’. Y con esa llamada fue suficiente. Vino hacia mí y ya nunca se fue. Antes de que viniera a vivir conmigo, Prens fue atacado por unos perros; tenía una herida grave bajo el vientre. Tras aquel ataque, se sometió a varias cirugías importantes. Después, Dios le dio otra vida y nos lo concedió. Desde ese día, no se ha separado de nuestra puerta. Incluso cuando se marcha, va a la tienda de al lado pero luego regresa”, relató el comerciante.

“Prens se ha convertido en un miembro más de nuestra tienda”

Uslu afirma que el gato se ha convertido en una parte muy importante de sus vidas en el bazar: “Prens no nos pide mucho. Duerme en nuestra tienda. Cuando cerramos por la noche,todo está preparado para él: su comida, su agua y su arenero. Descansa por la noche, y cuando abrimos la persiana por la mañana, el gato empieza la jornada junto a nosotros. Se ha convertido en un miembro más de nuestra tienda de bolsos”.

El vendedor asegura que Prens ha establecido relaciones cercanas también con otros comerciantes del bazar: “Tiene muchos admiradores. Hay numerosos vendedores y clientes que lo cuidan.Nunca he visto a nadie echarlo de su lado, todos lo miran con cariño. Un comerciante de otra tienda le hizo su collar. Por la mañana come conmigo, luego va a la quesería a comer, y después a la carnicería para comer allí también. Hace este recorrido cada día, él también quiere su propia libertad… Pero siempre vuelve y se queda esperando en nuestra puerta”.

El gato Prens de İzmit recibiendo cariño. Fuente: sizinkocaeli

Uslu reconoce que ha llegado a cogerle tanto cariño al felino, que siente preocupación cuando no ve al gato por la mañana: “Si Prens no sale de debajo de la persiana un minuto después de abrirla, me preocupo mucho y pienso: ‘¿Le habrá pasado algo?’. Para mí, el amor que siento por él es un amor único. Es como el amor que se tiene por un hijo”, aseguró.

“Este gato nos ha traído energía y prosperidad”

Prens se ha vuelto tan sumamente famoso en el Bazar de İzmit, que hay personas que incluso cambian su ruta solo para pasar por el bazar y ver al gato: “Todo el mundo en esta calle conoce a nuestro gato. A veces pregunto a otros comerciantes: ‘¿Qué hace Prens cuando va a tu tienda?’. Y me responden: ‘No viene a comer, solo se sienta. Es como si nos trajera bendiciones’. Nunca he recibido ninguna queja sobre él. Más arriba está el parque Cumhuriyet, un lugar muy concurrido por donde pasan varios autobuses. El otro día una mujer me dijo: ‘Iba a coger el autobús allí… pero me acordé de Prens; vine hasta el bazar para verlo y dejarle algo de comida’ ”.

Uslu, que también tiene dos gatos en su casa, aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a la gente para que cuide de los animales callejeros: “Estas criaturas no piden mucho. Todo lo que tenemos que hacer es poner un cuenco de comida y otro de agua en nuestra puerta. Yo también tengo dos gatos en casa: la energía en nuestro hogar cambió cuando llegaron, se volvió más positiva. Prens también ha traído energía y prosperidad a nuestra tienda en el Bazar de İzmit. Es un gato que llama la atención de quienes acuden a la tienda. A veces se reúnen 15 personas para verlo en la puerta, le dan cariño, le hacen fotos, y algunos incluso le traen comida… Estos animales solo quieren amor y un cuenco de comida. No piden nada más”, concluyó.