protesta de sindicatos turcos en Ankara

Policía y sindicatos se enfrentan en las calles de Ankara

Unos diez mil manifestantes según los convocantes se congregaron el jueves en el centro de la capital turca para protestar por la entrada en vigor de una nueva legislación laboral criticada por los sindicatos.

Unos diez mil manifestantes según los convocantes se congregaron el jueves en el centro de la capital turca para protestar por la entrada en vigor de una nueva legislación laboral criticada por los sindicatos, en una manifestación que acabó en enfrentamientos con la policía.

La protesta había sido convocada por cuatro confederaciones de sindicatos de toda Turquía y estaba dirigida contra la aprobación de una serie de leyes laborales que los representantes sindicales aseguran limitará los derechos de los trabajadores. Su objetivo era crear una cadena humana alrededor de la sede de la Asamblea Nacional Turca en Ankara, donde se debate estos días la nueva legislación.

El ministro del Interior,  Beşir Atalay, y el gobernador provincial de Ankara Alaatin Yüksel, habían advertido a las organizaciones convocantes que la protesta no había sido autorizada y que no podrían acercarse a la sede del parlamento, añadiendo que de hacerlo las fuerzas del orden intervendrían.

Acompañando a la protesta había al menos una treintena de diputados de varios partidos, incluyendo el principal partido de la oposición (Partido Republicano del Pueblo, CHP) y del partido nacionalista kurdo BDP. La marcha se inició a primera hora del jueves en el distrito de Kurtuluş pero la policía rápidamente bloqueó la Avenida Atatürk, principal vía hacia el parlamento, advirtiendo a los manifestantes de que no intentaran proseguir.

Tras una negociación con los responsables de la policía y el Ministerio del Interior, la protesta fue autorizada a continuar durante otros 500 metros; sin embargo, llegados a este punto los manifestantes insistieron en continuar hasta la Asamblea Nacional. Fue entonces cuando la policía intentó frenar la marcha recurriendo a cañones de agua y gases lacrimógenos, a lo que los participantes en la protesta sindical respondieron arrojando piedras, palos y huevos.

Varios miembros del CHP criticaron posteriormente la intervención policial contra la manifestación diciendo que el primer ministro Erdoğan debería aplicar sus propias palabras y escuchar las demandas de los manifestantes, tal y como le pidió al presidente egipcio Hosni Mubarak. «El primer ministro pidió al presidente egipcio Hosni Mubarak que escuchara las demandas de su pueblo. Sin embargo, para hacer admisible su consejo, debería practicar su propio consejo en Turquía», se quejó también Kemal Kılıçdaroğlu, líder del CHP, en un mensaje posteado en la red social Twitter.