Periscope, app de streaming de Twitter

Periscope podría tener los días contados en Turquía

Una sentencia de un tribunal turco da la razón a una empresa turca que alegó que había registrado el nombre de la marca antes de que fuera fundada en 2015 en Estados Unidos. Twitter ya ha anunciado que apelará el fallo.

Periscope, la popular aplicación para retransmitir video en directo de la que es propietaria Twitter, podría ser bloqueada en Turquía si mantiene el mismo nombre, según anunció la prensa turca a raíz de una sentencia emitida por un tribunal del país en relación a una disputa sobre un nombre comercial.

Así lo refleja el fallo emitido por un tribunal turco tras una demanda presentada por Periscope İletişim, una empresa turca de publicidad que el año pasado había demandado a Twitter, Apple y Google ante la Corte 2ª de Derechos de Propiedad Intelectual de Estambul.

En su querella, la compañía turca afirmaba haber registrado la marca Periscope tiempo antes de que la firma fuera fundada en 2015 en Estados Unidos, por lo que aseguraba que la aplicación móvil de Twitter, su cuenta @Periscopeco y su página web www.periscope.tv violaban su marca registrada. A su vez, la empresa turca señalaba que Apple y Google habían agravado la violación de sus derechos de marca al favorecer a la firma norteamericana en sus plataformas.

Según informó la prensa turca, el tribunal habría dictaminado en su sentencia emitida el martes 12 de junio que Twitter debe ajustarse a la legislación turca con respecto al uso de la marca Periscope en el país, por lo que el acceso tanto la aplicación de streaming, como a su cuenta @periscopeco en Twitter y a su sitio web periscope.tv deberán ser bloqueados en Turquía.

Por ahora no está claro que la sentencia se vaya a aplicar de manera inmediata ya que el fallo no es definitivo, y los abogados tanto Twitter como de Google y Apple –que habían pedido el sobreseimiento del caso por carecer de competencias- apelarán el veredicto.

La abogada que representó los intereses de Twitter en el proceso, Ceyda Karaoğlan, alegó a los medios que los ámbitos de negocio de ambas empresas son “completamente diferentes” por lo que los derechos de marca no son aplicables. “No existía obligación legal para una empresa estadounidense de conocer la existencia de la marca en Turquía”, declaró la letrada.