Israel, Cúpula de Hierro

OPINIÓN: ¿Está surgiendo un nuevo Medio Oriente?

Las Brigadas Qassam lanzaron un ataque total el sábado, provocando que el conflicto palestino-israelí volviera a captar la atención del mundo tras largos años. Inicialmente conmocionada por el asalto, Israel ha bombardeado la Franja de Gaza. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que «nuestra respuesta a los ataques de Gaza cambiará el Medio Oriente«, mientras el ministro de Defensa de su gobierno, Yoav Gallant, describía así el alcance del contraataque israelí: «Todo quedará cortado: no habrá electricidad, agua, alimentos ni combustible. Estamos luchando contra animales parecidos a humanos, y actuaremos en consecuencia».

Esas declaraciones sugieren que todas las opciones, incluida una ofensiva terrestre, siguen sobre la mesa y que «la guerra» no se limitará a Gaza. El ataque del sábado puede haber sido una sorpresa para el aparato de seguridad de Israel, pero cualquiera que esté atento a la política cada vez más rígida de ese país respecto a Palestina, Jerusalén y Al-Aqsa en los últimos años, ya había pronosticado una gran crisis.

Israel se benefició más que otros de las guerras civiles y los golpes militares en Oriente Medio y el Norte de África tras las revueltas árabes. Aprovechando la disminución de la atención prestada a la cuestión palestina, los gobiernos de Netanyahu dejaron completamente de lado la solución de los dos Estados. Además, Estados Unidos reconoció Jerusalén como capital de Israel durante la presidencia de Donald Trump, lo que animó a Netanyahu a firmar los Acuerdos de Abraham con los Estados árabes y a redoblar la política de extrema derecha hacia Gaza y Cisjordania. Imponiendo un bloqueo a Gaza, Israel amplió sus asentamientos en Cisjordania y tomó medidas para cambiar el estatus de Jerusalén y Al-Aqsa. Por último, la violencia cotidiana, a menudo ignorada, a la que los fanáticos judíos han estado exponiendo a los palestinos, ha culminado en la Operación Inundación de Al-Aqsa.

Los analistas han destacado la capacidad militar de Hamas, las deficiencias de los servicios de inteligencia israelíes, las tensiones políticas entre las instituciones de seguridad, las protestas de la oposición y la ineficacia de la Cúpula de Hierro. También se ha señalado debidamente que la última escalada coincidía con las conversaciones de normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudí. Una vez más, los observadores han subrayado la importancia de que Hamás reciba ayuda de Irán, donde Israel ha estado llevando a cabo asesinatos. Huelga decir que el impredecible asalto de Hamás sirve a los intereses estratégicos de Irán. Uno no puede dejar de preguntarse si Teherán, que respondió a los ataques israelíes en Irán y Siria con el silencio, hizo su jugada desde Gaza.

La respuesta a esta pregunta sigue sin estar clara. Incluso si se respondiera afirmativamente a esa pregunta, eso no bastaría para ignorar ni las acciones de los palestinos ni la naturaleza insoportable de la ocupación israelí. Así, ha quedado establecido que el conflicto no terminará hasta que se establezca un Estado palestino, con Jerusalén Este como capital. La era posterior a las revueltas árabes ha terminado. Palestina, Jerusalén y Al-Aqsa recibirán más atención a partir de ahora.

Es demasiado pronto para saber hacia dónde se dirige el conflicto. Sin embargo, si Israel pretende atacar a Irán y a sus aliados, como sugirió Netanyahu en un principio, esa violencia podría extenderse por toda la región y crear una nueva ola de turbulencias. No era ningún secreto que Israel daría una dura respuesta al asalto del sábado. Lo que no sabemos es cómo responderá Irán a un ataque contra sí mismo o contra sus aliados, incluido Hezbolá. De la naturaleza del contraataque israelí, y de cómo respondan los demás, determinará si va a surgir un nuevo Oriente Medio. 

Las primeras declaraciones han destacado la posibilidad de un conflicto extremadamente violento y generalizado. Para parar un nuevo periodo conflictivo en Medio Oriente, el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan ya ha instado a todas las partes a mantener la calma, y ha dado instrucciones a los diplomáticos turcos para que intervengan en el conflicto.

Burhanettin Duran

Burhanettin Duran es Coordinador General de la Fundación SETA y profesor de la Universidad de Ciencias Sociales de Ankara. Es además miembro del Consejo de Seguridad y Política Exterior de la Presidencia de Turquía.

Artículo traducido del original publicado el 11-10-2023 en la edición internacional del diario turco Sabah.