Obama anuncia la muerte de Bin Laden en un tiroteo en Pakistán

El presidente estadounidense, Barack Obama, confirmó hace unas horas la muerte en Pakistán de Osama Bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda y uno de los hombres más buscados del mundo.

El presidente estadounidense, Barack Obama, confirmó hace unas horas la muerte en Pakistán de Osama Bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda y uno de los hombres más buscados del mundo, considerado por EE.UU. como el cerebro de los terribles atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Según la información suministrada por la Casa Blanca, la muerte de Bin Laden se habría producido el domingo en Pakistán en una operación liderada por Estados Unidos en la que participaron helicópteros y tropas terrestres. Al parecer el líder de Al Qaeda fue localizado en una lujosísima vivienda en la localidad de Abotabad, a 60 kilómetros al norte de Islamabad. Bin Laden habría muerto según estas fuentes de un disparo en la cabeza.

«Se ha hecho justicia», declaró Obama en una comparecencia de prensa anunciada precipitadamente la noche del domingo al lunes nada más conocerse la noticia. El anuncio provocó estallidos de júbilo y grandes celebraciones en ciudades como Washington o Nueva York. Otros países también mostraron su satisfacción por la muerte de Bin Laden, aunque los analistas advierten que esto de ningún modo puede implicar la desaparición de Al Qaeda, una red terrorista conocida precisamente por estar compuesta de numerosas células dispersas por todo el mundo y prácticamente inconexas entre sí.

La revelación de que Bin Laden vivía en una mansión de lujo a escasos kilómetros de la capital paquistaní ha elevado la presión de Washington sobre Pakistán, país que tendrá que explicar ahora cómo el terrorista más buscado del mundo podía estar viviendo con todo lujo delante de sus narices sin que lo supieran ni lo notificaran a la Casa Blanca, que ha donado millones de dólares al gobierno paquistaní en ayuda militar para la lucha contra el terrorismo islamista.

Según informaron los responsables de la operación, las fuerzas estadounidenses llegaron hasta el edificio de tres plantas con aspecto de fortaleza situado en la localidad paquistaní de Abotabad tras haber seguido durante más de cuatro años a uno de los emisarios de más confianza de Bin Laden, que habría sido identificado por hombres capturados tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Bin Laden fue finalmente encontrado tras descubrirse en agosto de 2010 que este emisario vivía con su hermano y sus familias en un edificio con una seguridad inusitada, calificado de «extraordinariamente único» por los encargados de la operación. El lugar, construido en 2005, era alrededor de ocho veces más grande que las viviendas de los alrededores y contaba con medidas de seguridad jamás vistas, incluyendo muros de más de 5 metros de alto coronados con alambradas, muros dobles internos, y acceso controlado a través de dos puertas de seguridad, aunque no disponía ni de teléfono ni de ínternet.

La operación, según explicó Obama, habría durado menos de 40 minutos. Bin Laden y tres hombres adultos, incluyendo uno de sus hijos, murieron junto a una mujer que fue utilizada como escudo humano. Según informó el diario The New York Times, el cuerpo de Bin Laden fue llevado a Afganistán y luego arrojado al mar.

El anuncio de la muerte de Bin Laden ha llevado sin embargo a emitir una alerta de viaje para los ciudadanos estadounidenses en todo el mundo, según explicó un portavoz de la Casa Blanca. Muchos estadounidenses habían abandonado la esperanza de encontrar a Bin Laden, especialmente después de que este desapareciera en las montañas de Afganistán a finales de 2001.