Muere un niño en un atentado con coche bomba en el sureste de Turquía

La explosión se produjo a última hora del viernes junto a un complejo residencial para jueces y fiscales en la provincia fronteriza de Şanlıurfa, que resultó con enormes daños. Hay además otro fallecido y 17 heridos.

Dos personas fallecieron y otras 17 resultaron heridas a última hora del viernes en la provincia turca de Şanlıurfa, situada en el sureste del país y fronteriza con Siria, tras la explosión de un coche bomba junto a un edificio de viviendas utilizado por personal judicial.

Según informó a los medios el gobernador de Şanlıurfa, Güngör Azim Tuna, la explosión se produjo junto a un complejo residencial para jueces y fiscales ubicado en el municipio de Viranşehir, situado a unos 90 kilómetros al este de la capital provincial. Medios turcos aseguraron que la potente explosión, que se produjo a las 20:45 hora local (18:45 CET), pudo escucharse desde todos los puntos de la ciudad.

Numerosas ambulancias se desplazaron hasta el lugar del incidente, donde se localizó el cadáver de un niño de once años de edad, al parecer hijo de un trabajador del palacio de justicia local. Inicialmente la oficina del gobernador había informado que la víctima tenía tres años, aunque este dato fue corregido posteriormente. Horas más tarde se encontraba también el cuerpo sin vida de un guardia de seguridad, que en un primer momento había sido dado por desaparecido.

Tuna confirmó que la explosión se produjo por la detonación de un vehículo cargado con una tonelada de explosivos, y que durante las primeras horas de la tarde las cámaras captaron a un joven de entre 18 y 20 años de edad aparcando el coche bomba junto al complejo residencial. “El ataque terrorista fue llevado a cabo detonando el coche bomba por control remoto. El complejo de viviendas ha resultado severamente dañado”, indicó el gobernador de Şanlıurfa, añadiendo que los heridos habían sido enviados a hospitales de la zona pero que ninguno de ellos revestía gravedad.

El ministro de Justicia turco Bekir Bozdağ fue uno de los primeros miembros del gobierno en condenar enérgicamente el atentado, cuya autoría por el momento se desconoce aunque tanto el método empleado como el objetivo escogido apuntan muy probablemente a una acción del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) o de una de sus ramificaciones.

“Este ataque terrorista ha sido llevado no sólo contra el poder judicial sino contra nuestras leyes, nuestra justicia, nuestra nación y nuestra unidad. Ninguna organización terrorista o atentado detendrá la lucha de Turquía contra el terrorismo”, dijo Bozdağ a través de la red social Twitter.