incendios forestales en Hatay, Turquía

Miles de evacuados por los incendios forestales en el sur de Turquía

Miles de personas han tenido que ser evacuadas por los incendios forestales que arrasan en estos momentos las provincias de Mersin y Hatay, al sur de Turquía, donde equipos de extinción de incendios, vecinos, voluntarios y personal llegado desde otras provincias tratan en estos momentos de frenar las llamas en medio de una pertinaz sequía.

Según las informaciones publicadas en las últimas horas por medios turcos, el fuego sigue ardiendo con fuerza en el distrito de Silifke en la provincia de Mersin, en la costa sur de Turquía; el incendio, que se inició ayer en una zona de matorrales se propagó con rapidez impulsado por el viento a una zona de bosque. 

Casi 200 personas fueron evacuadas de 6 pueblos y 5 aldeas de la región afectada por el fuego, que obligó además a cortar el tráfico por una autopista cercana, obligando a los conductores a desviarse por rutas alternativas. Equipos de extinción apoyados por voluntarios tratan de contener los incendios en Mersin, que están ardiendo en tres frentes diferentes, mientras personal llegado de varias provincias cercanas -Adana, Osmaniye, Hatay, Konya y Karaman- se unió hoy a las tareas de lucha contra el fuego.

Más de 1.000 personas evacuadas en Hatay

En otra provincia del sur de Turquía, Hatay, un incendio forestal que se desató también ayer en el distrito de Hassa ha obligado ya a evacuar al menos a 1.115 personas de los pueblos de Yukarıbucak y Bademli por su proximidad al fuego, siendo acomodadas en alojamientos temporales.

Equipos de la Dirección Regional de Bosques, el Ayuntamiento Metropolitano de Hatay y la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD) participan en las labores de extinción con un total de 624 efectivos por tierra apoyados por 271 vehículos, 5 helicópteros y 2 aviones, pero el combate contra las llamas se está viendo enormemente dificultado por el terreno accidentado, obligando a usar maquinaria pesada para abrir rutas de acceso. Al igual que en Mersin, equipos llegados hoy desde otras provincias cercanas de Turquía se han unido en las últimas horas a los esfuerzos de extinción.

Mientras, el incendio desatado el 12 de agosto en Çanakkale (noroeste de Turquía), en el distrito de Kepez, y que se propagó con fuerza obligando a evacuar a más de 2.000 personas por tierra y mar, pudo ser finalmente controlado ayer, continuando hoy las tareas de enfriamiento del terreno. Imágenes aéreas tomadas por un dron mostraron la magnitud de la destrucción causada por este incendio, que afectó a zonas agrícolas y de bosque.

Turquía se mantiene en máxima alerta por el riesgo de incendios forestales, impulsados por las altas temperaturas, que han convertido al pasado mes de julio en el más caluroso desde que comenzaron a realizarse registros hace 55 años. El mes pasado precisamente se alcanzó la temperatura más alta de la historia de Turquía: 55,5 ºC, registrada en la provincia de Şırnak, al sureste de Anatolia. Desde el 1 de junio, los incendios han destruido más de 400 casas en Turquía y causado la muerte a 18 personas, incluyendo 10 trabajadores forestales y rescatadores que quedaron atrapados por el fuego.