Más de 3.000 detenidos en una ciudad rebelde de Siria, según activistas

Tropas sirias entraron el sábado en la ciudad insurgente de Rastan tras unos duros enfrentamientos que hacen presagiar el peligro de una guerra civil en el país.

Tropas sirias han entrado casa por casa deteniendo a miles de personas en los últimos tres días en la ciudad rebelde de Rastan, en el centro del país, en lo que parece ser uno de los peores enfrentamientos desde que se iniciaran las protestas hace seis meses contra el régimen del presidente sirio Bashar al-Assad.

Según declaró por teléfono un activista a la prensa extranjera, en la ciudad rebelde de Rastan, de la que el gobierno de Damasco retomó finalmente el control el sábado, los detenidos superan los 3.000 desde entonces. La misma fuente aseguró que los arrestados están siendo encerrados en fábricas, escuelas y polideportivos.

Según las informaciones la situación en la ciudad, de 70.000 habitantes, es “miserable” tras cinco días de intensos bombardeos por parte del ejército que se iniciaron el pasado martes 27 de septiembre. Los combates en Rastan, a los que al parecer se habrían unido cientos de soldados sirios que habrían desertado del ejército para unirse a los rebeldes, se encuentran entre los más graves que ha vivido Siria desde el inicio de los levantamientos a mediados de marzo.

La información no ha podido ser contrastada debido a que Siria mantiene la prohibición para que la prensa extranjera entre en el país para cubrir los acontecimientos que allí se viven. Los medios de comunicación oficiales sirios informaron de la toma de Rastan por parte del ejército diciendo que perseguían a “terroristas armados”, en línea con la versión oficial del régimen de que se trata de disturbios organizados por grupos terroristas extranjeros. Pero los analistas ven en los duros combates para la toma de esta ciudad la posibilidad de que las protestas estén tomando un cariz bélico, especialmente con las numerosas informaciones de cientos o miles de deserciones en el seno del ejército.

Por otro lado fuentes afines al gobierno del presidente sirio criticaron el encuentro que miembros de la oposición mantuvieron el domingo en Estambul, donde acordaron el establecimiento de un Consejo Nacional a semejanza del CNT libio para coordinar la oposición al régimen de Bashar al-Assad. Los disidentes sirios acusan al gobierno de Assad de estar conduciendo al país a la guerra civil debido a su negativa a abandonar el poder y su cruenta represión de las protestas, pero un miembro del parlamento sirio afín al régimen despreció el lunes la iniciativa de Estambul calificándola de “delirio” y asegurando que el objetivo de derrocar al presidente Assad “es un sueño que nunca se hará realidad”.