LOS TURCOS SE DECANTAN POR EL TREN

CRECE EL NÚMERO DE VIAJEROS QUE UTILIZAN EL TREN, MOTIVADOS POR PRECIOS MÁS COMPETENTES Y MAYORES COMODIDADES

El incremento en las tarifas de los viajes en autobús como consecuencia de la escalada del precio del petróleo en todo el mundo ha llevado a los viajeros turcos a decantarse cada vez más por el uso del tren para sus viajes por el país. El número de pasajeros de tren se ha incrementado un 12% este año, a la par que los billetes de autobus se han encarecido hasta un 20% de media.

Sin embargo, los responsables de los Ferrocarriles Estatales Turcos (TCDD) aseguran que la seguridad, y no precios relativamente más baratos, es la principal razón por la que los pasajeros están eligiendo cada vez más el tren como su medio preferido de transporte. Fuentes del TCDD ofrecen cifras de 1.114.000 pasajeros de tren entre marzo y junio de este año, mientras que fueron de sólo 997.000 en el mismo período de 2007.

Por su parte, las compañías de autobuses culpan al elevado precio del petróleo de la caída del número de pasajeros en sus líneas. El Presidente de la Federación Turca de Compañías de Autobús, Mustafa Yıldırım, asegura que las empresas de autobuses están atravesando por una etapa difícil: «Turquía tiene los precios de combustible más altos del mundo. Se han incrementado tanto que las compañías de autobuses no pueden seguir obteniendo beneficios. En comparación, el combustible para aviación está libre de impuestos. Turquía es un país de autopistas, y el estado debería reducir los precios», dijo Yıldırım.

A pesar de que no todas las ciudades de Turquía están conectadas por ferrocarril y de que los turcos han preferido tradicionalmente el autobús como medio de transporte, los trenes turcos han experimentado una notable mejoría en los últimos años tanto en infraestructuras y velocidad como en comodidades y prestaciones, especialmente en aquellos que recorren la línea entre Estambul y Ankara, que alcanzan velocidades de 150 kilómetros por hora haciendo el recorrido en sólo 5 horas, tiempo que se verá reducido a sólo 3 horas una vez esté completa la nueva línea de alta velocidad. Además, cada vez más turistas extranjeros utilizan el ferrocarril para viajar desde Estambul hasta lugares como Konya, Ankara, Kars o Pamukkale.