Los rebeldes libios avanzan hacia Trípoli, último bastión de Gadafi

Las fuerzas de la oposición al líder libio ha conseguido importantes avances en las últimas semanas y se acerca ya a la capital, donde Gadafi podría estar preparando una «última batalla».

Los rebeldes opuestos al régimen de Gadafi, que tienen su principal bastión en la ciudad de Bengasi, avanzaban el sábado sus posiciones por la costa hasta situarse a pocas decenas de kilómetros de la capital libia, donde resiste el líder libio pese a enfrentarse a la escasez de suministros y la pérdida de su principal fuente de financiación, los pozos petrolíferos.

La guerra civil libia, que dura ya seis meses parecía acercarse a su fin después de que los rebeldes capturaran la ciudad costeña de Zawiyah, a sólo 50 kilómetros al oeste de Trípoli, rodeando la capital y cortando sus rutas de abastecimiento. En la plaza central de la ciudad, los residentes quemaban la bandera verde símbolo del régimen de Gadafi. “Gadafi está acabado. Los civiles están empezando a volver a las ciudades. Libia finalmente es libre”, decía un habitante de la ciudad, recién capturada por la oposición.

Mientras al este de la capital las fuerzas leales a Gadafi parecen estar librando su principal frente y los combates en este flanco están siendo más duros, con lentos avances de la oposición libia en torno a la localidad de Zlitan, ubicada a 150 kilómetros de Trípoli.

El asedio de Trípoli y la posibilidad de una batalla final para tomar la capital ha incrementado las dudas sobre el posible desenlace del conflicto que vive Libia y el futuro de Gadafi. Pese a varios intentos de negociación, el líder libio se niega a abandonar el poder y marcharse del país, mientras que los rebeldes no quieren ni oir hablar de una transición liderada por Gadafi, a quien consideran un asesino de su propio pueblo y alguien en quien no se puede confiar.

Gadafi parece estar además cada vez más solo. Fuentes del gobierno tunecino confirmaron el sábado que el principal responsable de petróleo del gobierno oficial libio, Omran Abukraa, se había refugiado en Túnez tras decidir no regresar a Trípoli de un viaje a Italia. Abukraa había estado representando a Libia desde que el anterior ministro del petróleo de Libia, Shokri Ganem, desertara tras varios años de lealtad a Gadafi diciendo que apoyaba a los rebeldes en sus esfuerzos por derrocar al coronel libio. Si se confirma la huída de Abukraa, que representó al gobierno libio en la reunión de la OPEC que se celebró el pasado mes de junio, sería la tercera deserción de un alto funcionario que sufre el régimen de Gadafi en lo que va de semana.

Mientras tanto, el repentino sitio a Trípoli ha cortado el suministro de combustible y alimentos a la ciudad, poniendo en jaque la situación del líder libio. A juicio de algunos analistas, Gadafi podría estar preparando una «última batalla» en la capital ante el avance rebelde. Por su parte Estados Unidos ya ha puesto fecha de caducidad al régimen de Muammar Gadafi; el subsecretario de Estado para el Norte de África y Oriente Próximo, Jeffrey Feltman, afirmó el sábado que los días en el poder del coronel libio «están contados».