Los dueños de mascotas en Turquía deberán pasar un curso de formación

La futura ley sobre derechos de los animales que se discute en el parlamento turco introduce numerosas novedades tanto para los propietarios de mascotas como para quienes se dediquen a su venta y cuidado.

Varias reformas introducidas en la elaboración del proyecto de ley sobre derechos de los animales que se está preparando en la subcomisión de medioambiente del parlamento turco presentan importantes novedades respecto tanto al castigo de los delitos contra el maltrato animal en Turquía, como a los requisitos que deberán cumplir los propietarios de mascotas.

Así lo publicaba esta semana el diario turco Hürriyet, explicando que entre otras medidas se introducen penas de cárcel para los casos de maltrato contra los animales, una medida que junto a un fuerte aumento de las multas ya se barajó cuando se comenzó a redactar la nueva legislación a principios de año.

El texto legal propuesto obligaría a «cualquier persona que adopte, posea, venda o cuide de las necesidades de un animal a disponer de un alojamiento apropiado para el bienestar del animal, cumplir con sus necesidades etológicas y cuidar de su salud». Así mismo aquellas personas que vendan o adopten mascotas estarán obligadas a tomar medidas de precaución para evitar la suciedad, daños o molestias que puedan causar los animales, debiendo compensar por los posible perjuicios que puedan ocasionar en caso de no haber adoptado dichas medidas.

Por último tanto quienes vendan mascotas como quienes las adquieran, estarán obligados a participar en programas de formación organizados por las autoridades locales y a obtener un certificado que demuestre sus aptitudes para el cuidado del animal. «Una multa de 1.000 liras turcas (unos 340 euros) será impuesta a aquellos que vendan mascotas a personas que no hayan recibido la formación sobre cuidado de animales», explica el borrador de ley.

Otro aspecto que se baraja en la propuesta es prohibir legalmente el sacrificio de animales abandonados o enfermos salvo en casos excepcionales definidos por ley. Igualmente la experimentación con animales quedará limitada a científicos que tengan los certificados necesarios y que hayan superado programas de formación organizados por consejos éticos. Las exportaciones e importaciones de animales para experimentación estarán sujetas también a permisos especiales expedidos por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Ganadería.

La nueva ley debatida en la subcomisión parlamentaria impone además multas de 2.000 liras (unos 700 euros) para quienes torturen animales, 1.000 liras para quienes los maltraten intencionadamente, 500 liras (unos 170 euros) para quienes paseen perros peligrosos sin correa ni bozal, e incluso penas de prisión e entre tres meses y dos años para quienes tengan prácticas sexuales con animales.

Los parlamentarios turcos que discuten el borrador de la futura ley de protección de animales barajan también incluir las luchas de animales en la categoría de maltrato intencionado, así como obligar a trasladar a los animales heridos al veterinario en caso de accidente de tráfico. Según la información publicada en la prensa turca también se está debatiendo la petición de las asociaciones de defensa de los derechos de los animales de prohibir el sacrificio de animales al margen de las fiestas religiosas, aunque aún no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

Por último el texto de la nueva legislación menciona que los animales no podrán ser expuestos a ningún tipo de daño o dolor durante la filmación de series de televisión, películas, anuncios comerciales o cualquier actividad similar. Se prohíben además los espectáculos circenses tanto con animales de tierra como de agua. Sin embargo la subcomisión parlamentaria sí habría propuesto acabar con la prohibición de criar, poseer, vender, anunciar o importar determinadas razas de perros consideradas peligrosas, como el pit-bull, el tosa japonés, el dogo argentino o el fila brasileiro.