Tras ver como sus asistentes han sido despedidos por la directiva del Galatasaray, Michael Skibbe tiene un difícil futuro por delante. El presidente asegura que el puesto del alemán está seguro, pero también puede ser un ultimátum.
Dicen que un entrenador de fútbol tiene el futuro incierto cuando la directiva le dice que su puesto está seguro. Si eso es así, el entrenador del Galatasaray podría estar viviendo sus últimos días como técnico de los Leones.
Desde los primeros días de la temporada, el entrenador alemán ha sido tema de debate en acaloradas discusiones. Sin embargo, el futuro del entrenador del Galatasaray empezó a ser cuestionado más que nunca cuando sus asistentes, Ümit Davala y Edwin Boekamp, fueron despedidos el viernes.
Esto podría ser interpretado como un ultimátum para el alemán, lo que significaría que de momento el club le respalda al haber encontrado a dos cabezas de turco, pero la próxima vez que el Galatasaray «pinche», Skibbe será el responsable.
El presidente Adnan Polat intentó declarar que todo iba bien en el club mientras hablaba con los medios el domingo por la tarde. «No hay ninguna crisis en nuestro equipo o en el personal técnico,» dijo Polat en el diario Hürriyet. «Skibbe todavía está entrenando al equipo y hacemos lo que podemos para ayudarle a preparar el próximo partido.»
Tras los encuentros internacionales, el Galatasaray afronta una de las partes más importantes de la temporada. Los Leones jugarán contra el Trabzonspor este fin de semana en la Super Liga Turkcell antes de jugar contra el Olympiacos en la Copa de la UEFA, diez días más tarde jugarán dos partidos fuera de casa en la misma semana, primero contra sus archirivales del Fenerbahçe y luego contra el Benfica. Si el Galatasaray no es capaz de lograr buenos resultados en estos encuentros seguramente comience a buscar un nuevo entrenador.
Según varios medios turcos, el Galatasaray ya lo está haciendo. El antiguo entrenador de los Leones Fatih Terim, quien todavía tiene que renovar su contrato con la selección turca, es el objetivo para el Galatasaray. Recordando que Terim dejó la puerta abierta a entrenar un equipo mientras trabajase con la selección, la idea no parece imposible. Sin embargo, también debería tenerse en cuenta que Terim dijo que no trabajaría nunca más para un equipo turco tras ser despedido por el presidente Özhan Canaydın, durante su segunda estaba en el Galatasaray en el 2004. Además, trabajar en el Galatasaray al mismo tiempo que en la selección turca crearía con toda seguridad polémica sobre su imparcialidad y, siendo ya uno de los nombres más controvertidos del país, podría querer evitar cualquier revuelo nacional.
Pero al publicar los periódicos noticias verdaderas y falsas sobre el nombramiento de Terim (o de otro antiguo entrenador del Galatasaray, Mircea Lucescu, quien trabaja en la actualidad en el Shaktar Donetsk), uno para a pensar: ¿hemos llegado realmente a esto?
Sí, es obvio que el trabajo de Skibbe como entrenador a día de hoy es cuestionable. Fracasó en lo que el Galatasaray quería más, jugar la Champions League. Pese a una gran actuación ofensiva, gracias a los increíbles talentos individuales de los jugadores, el Galatasaray tiene una penosa defensa, lo que es demostrable al ver que en ningún partido el equipo ha acabado con la portería a cero.
Sólo han pasado dos meses desde que empezara la liga y el Galatasaray forma parte de ese grupo perseguidor que se encuentra a cinco puntos del líder, el Trabzonspor, pero con una gran cantidad de dinero invertida en los fichajes de Harry Kewell, Milan Baros, Fernando Meira y Morgan De Sanctis, las expectaciones estaban muy altas. Está claro que o bien el puesto de Skibbe está seguro o el futuro del alemán es muy dudoso. No obstante, eso es lo que va mal en el Galatasaray, un equipo de tradiciones. Al contrario que sus rivales, Beşiktaş y Fenerbahçe, el Galatasaray ha dependido en la constancia, negándose a echar la culpa a los entrenadores cuando las cosas iban mal. Por ejemplo, desde 1996 hasta el 2004, el Galatasaray solamente tuvo dos entrenadores, mientras que el Beşiktaş tuvo siete y el Fenerbahçe la cifra récord de 13. Si Skibbe es despedido el mes que viene debido a una racha de malos resultados, significará otro paso en el cambio del Galatasaray y dejar a un lado pensar en el largo plazo.
Sin embargo, habiendo visto que el Galatasaray ganó la liga el año pasado, a pesar de la dimisión de Kart Heinz Feldkamp a seis semanas antes del fin de la temporada, existe el peligro que la directiva del Galatasaray crea que el cambio siempre es bueno.
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