La policía turca reprime una protesta de grupos nacionalistas en Ankara

Unas 3.000 personas convocadas por el Partido de los Trabajadores (İP) y el Sindicato de Juventudes Turcas trataron de marchar hacia el parlamento turco pidiendo la libertad de los condenados por los casos Ergenekon y Balyoz.

La policía antidisturbios empleó sprays de pimienta, cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar una manifestación convocada en la capital turca por varias organizaciones de corte kemalista y nacionalista para protestar contra las condenas a militares por los casos Ergenekon y Balyoz, por los que cientos de miembros retirados y en activo del ejército turco han sido enviados a prisión acusados de conspirar para derrocar al gobierno del partido AKP.

Alrededor de 3.000 personas se congregaron en Ankara después de que se difundiera una información según la cual el reciente cambio en la legislación que limita a cinco años el período de prisión provisional no se aplicará a los condenados por ambas tramas golpistas, pese a que en los últimos meses el gobierno turco se ha mostrado a favor de repetir ambos procesos por las sospechas de que organizaciones «paralelas al Estado» -una referencia al movimiento religioso encabezado por Fethullah Gülen– infiltradas en la judicatura pudieran haber influido en los juicios.

Los participantes en la protesta quisieron marchar hacia la sede de la Asamblea Nacional Turca (parlamento) coreando eslóganes como «Libertad para los patriotas» y trataron de romper la barrera policial, momento en el que se produjo un tenso forcejeo que derivó en la respuesta de los agentes con abundante material antidisturbios.

Fuentes policiales indicaron que alrededor de una docena de manifestantes fueron detenidos en los incidentes, la mayoría de ellos miembros del Partido de los Trabajadores (İP) y el Sindicato de Juventudes Turcas (TGB). Al menos dos personas resultaron heridas de consideración en los choques del jueves en Ankara, una de ellas un policía.

Tanto el İP como el TGB son dos organizaciones muy minoritarias en Turquía con una ideología de extrema izquierda y profundamente nacionalista, que se oponen a la entrada del país en la Unión Europea. El líder del İP, Doğu Perinçek, fue uno de los sentenciados el pasado mes de agosto a cadena perpetua por su participación en la red ultranacionalista Ergenekon. Su hijo Mehmet Perinçek, así como al menos otros cuatro miembros del partido, recibieron entonces igualmente condenas de entre 6 y 21 años de prisión.