La policía turca detiene en Estambul a una banda que estafaba turistas

Al menos 32 personas fueron detenidas el viernes después de que varios turistas denunciaran que tuvieron que pagar facturas desorbitadas en locales nocturnos y restaurantes del distrito de Beyoğlu.

La policía turca arrestó el viernes a 32 personas tras una investigación a raíz de las denuncias de varios turistas contra una supuesta banda organizada de delincuentes que se dedicaba a estafar a turistas extranjeros que visitaban Estambul.

Según informaron medios turcos, la banda organizaba un método de extorsión en el que tras ganarse la confianza de clientes en clubs nocturnos y restaurantes, les cargaban facturas con un coste desorbitado para después obligar a los turistas a pagarlas bajo amenazas. En la trama al parecer participaban los empleados de estos mismos locales, quienes precisamente actuaban como «gancho» animando a los extranjeros a que acudieran a estos lugares.

Al menos 28 turistas habrían presentado denuncias ante la policía por facturas extremadamente caras en locales de ocio y de restauración, asegurando además que los sospechosos llegaban a golpearles y a robarles el dinero si se negaban a pagar.

Algunos turistas tuvieron que pagar facturas de 1.300 euros por dos bebidas

A raíz de estas denuncias, los agentes iniciaron una investigación que se centró en mantener bajo vigilancia a cinco locales situados en el distrito de Beyoğlu, donde confirmaron que la banda, actuando en complicidad con los propietarios de los locales, estafaba a los turistas con la ayuda de personas que actuaban como «gancho» para atraer a los clientes a estos establecimientos.

Según se supo a raíz de las pesquisas llevadas a cabo durante la investigación, algunos turistas masculinos fueron acomodados en estos locales y sentados junto a chicas que actuaban como «acompañantes» y que formaban parte también de la trama; posteriormente el local obligaba al turista engañado a pagar tanto su cuenta como la de la joven, siempre con un precio desorbitado.

Según consta en las denuncias de los turistas estafados, en algunos casos se les obligó a pagar bajo coacción más de 1.300 euros por sólo dos bebidas. La policía turca aún mantiene abierta la investigación y hay cursadas órdenes de detención contra al menos otros 21 sospechosos de participar en esta estafa.