La policía detiene al sospechoso de los asesinatos en İzmi̇r

El hombre sospechoso de haber cometido tres asesinatos desde el pasado sábado en la provincia de İzmir fue detenido finalmente el miércoles en la cercana ciudad de Bodrum por la policía turca.

El hombre sospechoso de haber cometido tres asesinatos desde el pasado sábado en la provincia de İzmir fue detenido finalmente el miércoles en la cercana ciudad de Bodrum por la policía turca, a quien confesó que había cometido los crímenes por dinero.
 
El individuo, que responde a las iniciales de H.A., fue apresado por los agentes el miércoles en Bodrum mientras dormía. Tras ser trasladado desde Bodrum a İzmir bajo fuertes medidas de seguridad para evitar cualquier linchamiento, el hombre reconoció que había robado la pistola con la que cometió los crímenes con una pistola que había robado en un restaurante de Bodrum, y aseguró a la policía que no conocía a las víctimas y que las había matado simplemente por dinero.
 
La policía pudo seguir el rastro del asesino gracias al teléfono de Mustafa Has, una de sus víctimas, que al parecer H.A. vendió en una tienda de la vecina provincia de Muğla. El martes había sido distruibida por las fuerzas de seguridad un retrato robot del sospechoso de los asesinatos que sin embargo luego pudo comprobarse que no guardaba gran parecido con el autor de los crímenes. El jefe de la policía de İzmir, Ercüment Yılmaz, reconoció posteriormente que el retrato robot había sido distruibido a propósito sin ningún parecido para que H.A. pensase que la policía estaba siguiendo una pista falsa y no sospechase que estaba tras de él.
La primera víctima del sospechoso fue Esar Yaşar, una empleada de banco que murió el sábado pasado por la noche de un disparo en la cabeza en el distrito de Balçova. Ayşe Selen Ayla, una joven que fue atacada cerca de su casa, fue la segunda víctima del asesino en serie. La tercera de las personas asesinadas fue un travesti de 30 años que respondía al nombre de Has, y que fue asesinado en la noche del lunes tras recibir también un disparo en la cabeza cuando se encontraba en el interior de su coche, en el distrito de Konak.
 
El asesino, que usó el mismo arma en los tres ataques, únicamente robó el bolso de las víctimas tras matarlas. El caso despertó una gran alarma social en Turquía.