LA BOMBA, QUE CONTENÍA 300 GRAMOS DE EXPLOSIVO DE BAJA POTENCIA, ESTABA ADOSADA A UN VEHÍCULO EN EL DISTRITO EUROPEO DE AKSARAY
Expertos en desactivación de explosivos lograron desactivar una bomba que había sido colocada en un paquete en el bullicioso distrito de Aksaray, situado en la parte europea de Estambul y a unos 3 km del centro histórico de la ciudad. Los residentes de la zona vieron el paquete sospechoso adherido a un coche en la calle Namık Kemal, y llamaron a la policía. Algunos de los testigos afirmaban haber visto cables saliendo del paquete.
Tras localizar el paquete, la policía bloqueó las señales de teléfono móvil en la zona con un inhibidor de frecuencia para evitar una posible detonación por control remoto. Tras ser evacuado el área, el artefacto explosivo fue desactivado por expertos de la policía. Al parecer el paquete contenía unos 300 gramos de explosivo de baja intensidad preparados para detonar con un temporizador. Las autoridades turcas, que han iniciado una investigación sobre el incidente, afirman que los daños causados por el explosivo probablemente habrían sido escasos y sólamente materiales.
\»Si la llamada hubiera sido hecha tres minutos más tarde, el paquete hubiera explotado\», dijo un oficial de policía según indicó el diario turco Hürriyet.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





