La oposición egipcia boicotea las elecciones parlamentarias convocadas por Morsi

El presidente egipcio llamó esta semana a una nueva cita con las urnas para el próximo mes de abril, que según la oposición sólo pretende reafirmar el dominio de los Hermanos Musulmanes.

 

El conocido político liberal egipcio Mohamed el-Baradei, Premio Nobel de la Paz y un activo opositor al antiguo régimen de Hosni Mubarak, hizo un llamamiento el sábado a boicotear las elecciones legislativas convocadas por el presidente egipcio Mohamed Morsi para el próximo mes de abril.

El-Baradei, que fue además antiguo jefe de la OIEA, dijo no querer tomar parte así en “un acto de engaño” repitiendo un llamamiento similar al que hizo en 2010 durante otros comicios convocados por el entonces presidente Mubarak, derrocado al año siguiente. “Hoy repito mi petición”, dijo el político egipcio a través de su cuenta personal en la red social Twitter.

Morsi convocó el jueves unas elecciones parlamentarias para el próximo mes de abril, pero varios diputados de la minoría cristiana copta le instaran a cambiar la fecha prevista inicialmente por coincidir con la celebración de la Pascua, según informó el sábado el presidente del parlamento.

La convocatoria fue en cualquier caso ampliamente criticada por los rivales políticos de Morsi por realizarse en medio de la crisis política desatada en el país entre partidarios y detractores de la nueva constitución, que ha contado con el apoyo principalmente de los islamistas Hermanos Musulmanes, que tienen una holgada mayoría parlamentaria y de cuyas filas salió el actual presidente egipcio.

A juicio de la oposición liberal y de izquierdas, esta nueva cita con las urnas –anunciada para el 27 de abril aunque se prolongará hasta finales de junio- sólo pretende reafirmar el dominio de los Hermanos Musulmanes y contribuirá a acrecentar las divisiones en el país, que han causado serios disturbios con decenas de muertos en los últimos meses. Morsi asegura por el contrario que su objetivo es cerrar la transición democrática en Egipto y poner fin a las protestas y las tensiones políticas, que amenazan con dividir en dos la sociedad egipcia.