La Liga Árabe lanza un ultimátum a Siria

El régimen de Bashar al-Assad está cada vez más aislado, mientras crece la violencia y aumentan los indicios de que se esté desencadenando una guerra civil en Siria.

Los ministros de la Liga Árabe reunidos el miércoles en Rabat confirmaron la suspensión de Siria como país miembro de la organización y le dieron al gobierno de Damasco un ultimátum de tres días para poner fin a la violenta represión de las protestas y permitir la entrada de observadores internacionales.

Los representantes de la organización panárabe se congregaron el miércoles en la capital marroquí con la asistencia también de una delegación de Turquía encabezada por el ministro de exteriores turco, Ahmet Davutoğlu. Turquía no es un país árabe y por tanto no es miembro de la Liga, pero mantiene estrechos lazos con muchos de los países miembros.  

En declaraciones traducidas al árabe por un traductor, Davutoğlu culpó al gobierno sirio por no haber cumplido con el plan de paz acordado con la Liga Árabe hace dos semanas, al tiempo que comparó a Siria con Libia, donde los opositores al régimen acabaron capturando, humillando y matando a su dictador, Muammar el Gadafi. «El régimen (sirio) debería escuchar las demandas de su pueblo… Las masacres colectivas en Sirias y el derramamiento de sangre no pueden continuar», dijo el canciller turco.

Reunidos en Rabat, la Liga Árabe confirmó la suspensión de Siria y advirtió al régimen de Damasco que tenía tres días para detener la represión, si bien no se detalló qué consecuencias podría afrontar el gobierno de Bashar al-Assad en caso de continuar la violencia, lo que parece bastante probable.

Preguntado por si el ultimátum de la Liga Árabe a Siria era un último recurso de resolver el conflicto sirio por vías diplomáticas, el ministro de exteriores de Qatar -país que ostenta la presidencia temporal de la organización- Sheikh Hamad Bin Jassim al-Thani se mostró cauto ante los periodistas. «No quiero hablar de una opción de último recurso porque no quiero que esto parezca una amenaza… Lo que puedo decir es que estamos cerca del final del camino en lo que se refiere a los esfuerzos (de la Liga Árabe) sobre esto», declaró al-Thani.

La presión contra la dictadura siria aumenta a medida que pasan las horas y son pocos los apoyos que le quedan aún al presidente Bashar al-Assad. A las crecientes críticas en el seno de la Liga Árabe se suman el abandono por parte de antiguos países amigos, como Turquía, cuyo primer ministro decía recientemente haber «perdido la fe» en la posibilidad de que el actual gobierno sirio pudiera encabezar una transición pacífica.

El martes el rey Abdullah II de Jordania era el primero en pedir abiertamente la «dimisión» del presidente sirio. El mismo día el príncipe Turki al-Faisal, ex jefe de los servicios de inteligencia saudíes, se sumaba a este petición y consideraba la salida de Assad del poder como algo «inevitable» ante la continua violencia empleada contra los manifestantes y su incapacidad para iniciar un diálogo con la oposición.

Siria al borde de la guerra civil

Mientras tanto en Siria los enfrentamientos entre ejército y el cada vez mayor número de soldados desertores continúa, así como el goteo de víctimas de la violencia. Precisamente un grupo de desertores del ejército atacó el miércoles un complejo de los servicios de inteligencia a las afueras de Damasco en una operación tan organizada y coordinada que para expertos y diplomáticos pone de relieve que las deserciones ya no son un episodio aislado y que Siria está realmente al borde de una guerra civil abierta.

Pocas horas después de que la Liga Árabe confirmara la suspensión de Siria como miembro de la organización, miles de seguidores del presidente Bashar al-Assad se manifestaron violentamente en Damasco con las embajadas extranjeras de nuevo como objetivo de sus iras. En este caso la asaltada fue la embajada de los Emiratos Árabes Unidos (E.A.U.), ubicada en una de las zonas más vigiladas de la capital siria, arrojando piedras contra ella y realizando pintadas en sus muros, en las que podían leerse mensajes como «Bastardos» o «Agentes de Israel».

Francia retira a su embajador en Damasco

Por otro lado Francia retiró el miércoles a su embajador en Damasco ante la ola de violencia desatada en Siria contra varias sedes diplomáticas. «Nueva violencia está teniendo lugar, y esto nos ha llevado al cierre de las misiones en Alepo y Latakia y a la retirada a París de nuestro embajador en Damasco», declaró el ministro de exteriores galo, Alain Juppe.

Juppe se refería así a los ataques que miles de seguidores de Assad llevaron a cabo la pasada semana contra varias embajadas y consulados en Siria, incluyendo los de Francia, Turquía y Arabia Saudí, y que llevaron al gobierno turco a ordenar la evacuación de todas las familias de su personal diplomático en el país y a emitir una recomendación a sus ciudadanos para que evitasen viajar a Siria.