La diplomacia turca, en la cresta de la ola

La activa política exterior que está llevando a cabo Turquía en los últimos años parece haber puesto a la diplomacia turca una vez más en la cresta de la ola de la escena internacional.

La activa política exterior que está llevando a cabo Turquía en los últimos años parece haber puesto a la diplomacia turca una vez más en la cresta de la ola de la escena internacional: mientras las potencias occidentales discuten si incluyen a Turquía en las negociaciones nucleares con Irán, Siria exige que sean los turcos y sólo ellos quienes ejerzan como mediadores en las conversaciones de paz con Israel.

El ministro de exteriores sirio, Walid Muallem, declaró el lunes que su país sólo está dispuesta a mantener negociaciones indirectas con Israel si Turquía continúa ejerciendo como país mediador, tal y como venía siendo hasta que las conversaciones se suspendieron a raíz de la ofensiva sobre Gaza de hace año y medio.

Muallem alabó el papel jugado por Ankara durante las cuatro rondas de conversaciones que las autoridades sirias mantuvieron con el anterior gabinete israelí, e insistió en que Siria no desea que ningún otro país actúe como mediador en el conflicto. «Siria no aceptará otra alternativa para asumir el rol de mediador, e Israel debería entender este hecho», dijo.

Turquía podría unirse a las negociaciones con Irán

El conflicto entre Occidente y el régimen de Irán por su controvertido programa nuclear es otro de los conflictos donde cada vez parece más claro que Turquía está llamada a jugar un papel mayor. Según declaró hace unos días un portavoz de Catherine Ashton, jefa de exteriores de la Unión Europea, la UE está estudiando seriamente la posibilidad de incluir a Turquía y Brasil en las negociaciones que mantiene con Irán el llamado Grupo 5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania) acerca de su polémico programa nuclear, unas negociaciones que podrían reanudarse el próximo mes de septiembre. El portavoz de Ashton matizó no obstante que esa posibilidad deberá contar antes con el visto bueno de los seis países que integran el grupo.

Durante su último encuentro en Estambul, tanto el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu como su homólogo brasileño Celso Amorim se ofrecieron para actuar como mediadores entre Irán y el G 5+1, después de que los dos países lograran el pasado 17 de mayo un acuerdo con Teherán para reprocesar parte de su uranio en territorio turco bajo supervisión internacional, un acuerdo que sin embargo fue tildado de insuficiente por las potencias occidentales y no contó con su visto bueno.

Irán por su parte ha insistido en que otros países deberían participar en las negociaciones, aunque sin referirse explícitamente a Turquía y Brasil. Según declaró Davutoğlu, Turquía estaría encantada de ayudar a facilitar el proceso de negociaciones entre el G 5+1 y el régimen iraní, pero siempre y cuando todas las partes se muestren de acuerdo en su participación.