Israel ordena evacuar a su personal diplomático en Jordania

El gobierno hebreo teme que las protestas convocadas en la capital jordana deriven en un asalto de su embajada como el que se produjo hace pocos días en El Cairo.

Fuentes diplomáticas israelíes confirmaron el jueves que el gobierno hebreo evacuó el miércoles temporalmente su embajada en Amman, la capital de Jordania, por temor a que las protestas previstas para estos días desemboquen en acontecimientos similares a los vividos recientemente en Egipto.

El primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de exteriores Avigdor Lieberman ordenaron el miércoles la evacuación del embajador en Jordania, Daniel Nevo, y al personal principal de la embajada. La orden se produce después de saberse que varias protestas multitudinarias habían sido convocadas en la capital jordana a través de Facebook por parte de grupos que piden la expulsión de la delegación israelí y el fin del tratado de paz firmado entre Jordania e Israel.

Por ahora no está claro cuándo regresará el embajador hebreo y su personal. El ejecutivo de Netanyahu tomará el sábado la decisión en función de cómo se desarrollen los acontecimientos. Por ahora sólo el personal imprescindible permanece en la sede diplomática israelí en Amman, que se encuentra fuertemente vigilada por la policía jordana.

Fuentes diplomáticas citadas por el diario israelí Haaretz indicaron que el gobierno de Netanyahu confía en que las fuerzas de seguridad jordanas contengan las protestas y eviten sucesos similares a los que se vivieron en El Cairo el pasado sábado, cuando miles de personas rompieron el muro de contención que protegía la embajada israelí obligando al embajador y su familia a huir del país.

Jordania vivió hace meses algunas protestas pero no se ha visto sacudida por las revueltas de la llamada «Primavera Árabe» gracias al anuncio por parte del Rey Abdullah de varias reformas y de ayudas para superar la crisis a los más desfavorecidos. Sin embargo al igual que el asalto contra la embajada israelí en El Cairo se produjo tras una gran manifestación en la emblemática Plaza Tahrir de la capital egipcia que pedía la aceleración de las reformas democráticas, los manifestantes en Amman podrían aprovechar las protestas para exigir al gobierno jordano cambios en su política y nuevas reformas.