Israel advierte a Turquía contra el envío de otro convoy humanitario a Gaza

Israel ha advertido a Turquía que no permita el envío de un nuevo convoy de ayuda humanitaria a Gaza como el que protagonizó el año pasado el «Mavi Marmara», que se saldó con 9 víctimas mortales.

Israel ha advertido a Turquía que no permita el envío de un nuevo convoy de ayuda humanitaria a Gaza como el que protagonizó el año pasado el «Mavi Marmara», que se saldó con 9 víctimas mortales tras el abordaje por parte de comandos israelíes en aguas internacionales causando una honda crisis en las relaciones entre los dos países.

«Hemos explicado nuestros puntos de vista (sobre el nuevo convoy) al gobierno turco», explicó el embajador israelí en Turquía, Gaby Levy, en declaraciones hechas el martes al diario turco Hürriyet. Al parecer Levy habló personalmente con Halit Çevik, vice subsecretario del Ministerio de Exteriores de Turquía.

Según el diplomático israelí, Israel no se opone al transporte de ayuda humanitaria a Gaza pero siempre a través de los medios establecidos por el gobierno hebreo, lo que incluye la labor humanitaria que la Media Luna Roja Turca está realizando en la Franja. «Los pasos hacia Gaza están abiertos. Hay una mayor flexibilidad por parte israelí (para el paso de ayuda). La cuota de 220 camiones ni siquiera puede completarse, dado que no se necesita más ayuda. Bajo estas condiciones, semejante campaña de ayuda podría ser vista solamente como una provocación», dijo Levy refiriéndose a los preparativos para el envío de otro convoy humanitario por vía marítima.

Levy explicó a la prensa turca que no había especificado en su mensaje al Ministerio de Exteriores de Turquía cuál sería la reacción del gobierno israelí en el caso del envío de un nuevo convoy hacia Gaza. «Sin embargo, nuestra posición en este caso es bien conocida», explicó Levy, que volvió a justificar la intervención de soldados israelíes incluso en aguas internacionales contra lo que consideró como «una amenaza para nuestra seguridad nacional», en referencia a la misión humanitaria.

El gobierno israelí también está manteniendo contactos con los gobiernos de países que tendrán activistas en el nuevo convoy, incluyendo Grecia, Francia, Estados Unidos, Irlanda y otros países, principalmente europeos, que ya han anunciado su participación a través de diversas organizaciones de ayuda. También tomarán parte representantes de organizaciones judías críticas con la política de Israel en Palestina. En una reunión mantenida el lunes con representantes diplomáticos europeos, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu lanzó una clara advertencia contra la participación de cualquier país en este nuevo convoy humanitario y de las consecuencias que podría tener para las relaciones con Israel.

Organizaciones humanitarias de varios países, lideradas por la Fundación de Ayuda Humanitaria (İHH) de Turquía, planean enviar una nueva flotilla aún más grande que la del año pasado a Gaza hacia mediados de junio, coincidiendo precisamente con el abordaje que soldados israelíes realizaron el 31 de mayo de 2010 contra el «Mavi Marmara» en aguas internacionales, y en el que murieron 8 ciudadanos turcos y un joven estadounidense de origen turco. Según los organizadores, con este acto quieren no sólo homenajear a los fallecidos el año pasado durante el sangriento ataque israelí, sino también enviar el mensaje al medio millón de palestinos que viven en la Franja de Gaza de que no han sido olvidados.

El abordaje israelí recibió de inmediato una amplia condena de la mayor parte de la comunidad internacional y despertó una ola de protestas contra Israel por todo el mundo, causando un serio distanciamiento entre Turquía e Israel -durante años estrechos aliados- cuyas consecuencias aún perduran actualmente. Tras el ataque y pese a las objeciones puestas por Israel, finalmente se creó una comisión internacional bajo los auspicios de la ONU para investigar el accidente que aún no ha emitido su veredicto final. Si lo hizo el año pasado el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas condenando claramente la acción israelí, si bien ni el gobierno de Israel ni el de EE.UU. reconocen esta institución.