Irán busca construir un arma atómica, según la OIEA

El último informe de la Organización Internacional para la Energía Atómica sugiere que existen «serias preocupaciones» de que el régimen islámico esté intentando construir un arma nuclear.

El régimen iraní trató de construir una bomba nuclear y en la actualidad podría continuar investigando sobre tecnología atómica con fines militares, de acuerdo al último informe de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el más detallado realizado hasta la fecha sobre el controvertido programa nuclear iraní.

«La agencia tiene serias preocupaciones acerca de la posible dimensión militar del programa nuclear de Irán», afirma el documento cuya publicación está prevista para este miércoles pero que ha sido filtrado a la prensa. En el informe se añade además hay datos fiables para creer que «Irán ha llevado a cabo actividades relevantes para el desarrollo de un dispositivo nuclear explosivo (un arma atómica)», si bien es más ambiguo a la hora de explicar si esas actividades siguieron después de 2003, cuando la presión internacional obligó a Teherán a paralizar su programa nuclear militar, y se limita a decir que «podrían seguir realizándose (en la actualidad) algunas actividades».

Es probable que las potencias occidentales utilicen este informe para exigir nuevas sanciones contra Irán ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Fuentes diplomáticas afirmaron además el lunes al canal de noticias CNN bajo condición de anonimato que el documento de la OIEA subraya que el programa nuclear iraní es más ambicioso y organizado de lo que se creía, y que su objetivo sería «la construcción y prueba de un arma nuclear que pueda unirse a un misil de largo alcance» como los que ya ha desarrollado el régimen islámico en los últimos años, del tipo Kavoshgar.

Este anuncio se produce tras una semana en la que la prensa israelí y varios medios extranjeros han especulado intensamente con la idea de que el primer ministro hebreo Benjamin Netanyahu estaría buscando consenso entre los miembros de su gobierno para realizar un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes. Muchos políticos israelíes consideran que las sanciones y la presión internacional contra Teherán se han mostrado totalmente inefectivas a la hora de evitar que Irán logre construir un arma atómica, cuyo primer objetivo sería sin duda Israel. Sin embargo el ministro de defensa Ehud Barak negó esta semana esas informaciones calificándolas de infundadas.

Israel por su parte ha rechazado las conclusiones del informe de la OIEA diciendo que tiene una «motivación política», e insiste en que calificar como «invenciones sin fundamento» las sospechas de Occidente de que el objetivo de su programa de enriquecimiento de uranio es construir un arma nuclear. «El informe de OIEA es desequilibrado, no profesional y motivado políticamente», declaró el representante iraní ante la agencia el organismo.