Grecia dice »Sí» a Papandreu y aplicará las reformas económicas

El parlamento griego aprobará previsiblemente el nuevo paquete de medidas de ajuste exigido por el FMI y la Unión Europea para que Grecia reciba nuevas ayudas que eviten su bancarrota.

El parlamento griego aprobará previsiblemente el nuevo paquete de medidas de ajuste exigido por el FMI y la Unión Europea para que Grecia reciba nuevas ayudas que eviten su bancarrota, después de que el primer ministro Yorgos Papandreu lograra superar una moción de confianza.

La moción de confianza a la que se sometió el remodelado gobierno de Papandreu suponía uno de los principales obstáculos para lograr la aprobación de las duras e impopulares medidas de ajuste, que incluyen un drástico recorte del gasto público, el despido de miles de funcionarios, subidas de impuestos y venta de patrimonio estatal con el objetivo de reducir el déficit público y conseguir el visto bueno del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus socios de la UE, que en julio decidirán si conceden una nueva ayuda por un valor inicial de 12.000 millones de euros o permiten que por primera vez un país de la zona euro se declare en bancarrota.

La UE y el FMI dieron un ultimátum a Grecia advirtiendo que no había un «plan B» y que sin la aprobación del nuevo plan de austeridad -del que Papandreu es su principal defensor- no habría más ayuda financiera a Atenas, lo que dado el grave estado de sus cuentas la abocaría a declarar la suspensión de pagos el próximo mes de julio. Pese a que la noticia de que el primer ministro heleno había superado la moción de confianza en el parlamento provocó una ligera subida del euro en los mercados, los analistas se mostraron aún escépticos de que el gobierno sea realmente capaz de aplicar las nuevas medidas, teniendo en cuenta que ya falló en su compromiso de poner en marcha el plan de ajuste anterior, que incluía recortes más suaves que los actuales.

Las calles del centro de Atenas parecían tranquilas el miércoles después de varios enfrentamientos entre policía y manifestantes el martes por la noche, en vísperas de la votación en el parlamento sobre la moción de cofianza, cuando unas 20.000 personas se concentraron en torno a la sede parlamentaria. Finalmente el gabinete de Papandreu salió airoso por 155 votos a favor y 143 en contra (más dos abstenciones); pese a los rumores, todos los diputados del partido socialista griego (PASOK), la formación de Papandreu, votaron a favor del primer ministro.