Georgia acusa a Rusia de estar detrás del motín militar

El gobierno georgiano ha acusado a Rusia de estar detrás del motín de ayer en un cuartel militar cercano a la capital (Tiflis), y aseguró que la situación está controlada. El suceso, calificado por la oposición georgiana como un «show» para desviar las protestas contra el presidente del país, se produjo justo un día antes del inicio de unas maniobras militares conjuntas con la OTAN que Rusia ha criticado duramente calificándolas como una «provocación». Rusia ha negado además cualquier implicación y asegura que el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, está intentando desviar la atención de sus problemas internos.

El motín se produjo ayer después de que el comandante de una base militar próxima a Tiflis y al frente de unos 500 soldados hiciera una declaración criticando al presidente. Unas tres horas después, unos 30 tanques y vehículos militares entraron en la base, seguidos posteriormente por Saakashvili y los ministros de Defensa e Interior. Las autoridades georgianas aseguraron que los oficiales se habían rendido y que su comandante había sido arrestado.

«Uno no puede mirar pasivamente el proceso de descomposición del país y la actual confrontación. Pero nuestra unidad de tanques no recurrirá a acciones agresivas», aseguró en su declaración el comandante de la base rebelde, Mamuka Gorgishvili.

Por su parte el ministro de defensa, David Sijarulidze, afirmó que los amotinados querían sabotear las maniobras de la OTAN y que la rebelión también era «un intento de golpe de Estado».

El presidente georgiano Mijail Saakashvili, que está sufriendo un fuerte desgaste por la crisis económica y política del país y especialmente tras la derrota frente a Rusia en la breve guerra de agosto de 2008 (que acarreó la pérdida definitiva de las provincias rebeldes de Abjasia y Osetia del Sur), ha calificado el suceso como «una grave amenaza» y ha acusado a los amotinados de tener vínculos con Moscú.

«Lo que está ocurriendo hoy es lo que siempre temimos: el liderazgo georgiano está intentando pasar sus problemas internos a Rusia», dijo a la prensa el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Grigory Karasin. «En lugar de diálogo en el país, el liderazgo georgiano está intentando acusar a Rusia de cosas totalmente locas», afirmó tajante Karasin.

Los analistas consideran que la rebelión podría estar relacionada con los planes del presidente georgiano de utilizar las tropas para acabar con semanas de bloqueos de la oposición contraria a Saakashvili en las carreteras del país, una medida en la que varios oficiales del ejército afines a las reivindicaciones de la oposición se han negado a participar.