Esta turca encuentra la inspiración tocando el arpa en plena naturaleza

Aslıhan Güngör, de 33 años de edad, es una arpista turca que encuentra la paz y la inspiración en plena naturaleza. Güngör, que no duda en transportar su arpa de 1,80 metros de largo y 39 kilos de peso a cualquier lugar, puntea las cuerdas de su instrumento en las playas o en los bosques de Antalya, donde reside desde hace dos años. Y aunque toca en varias orquestas sinfónicas de prestigio, asegura que «tocar para la naturaleza me llena, me motiva. Así libero mi alma». Su mayor sueño ahora es tocar en las ruinas de Göbeklitepe, el santuario más antiguo de la Humanidad.