Erdoğan y Obama conversan acerca de la situación en Siria

El presidente estadounidense Barack Obama y el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan conversaron el jueves después de que tanques sirios entraran en una ciudad a sólo 50 kilómetros de la frontera turca.

Obama telefoneó el jueves a Erdoğan y ambos hablaron sobre la violencia que vive desde hace meses Siria y sobre la necesidad de que el gobierno de ese país emprenda reformas democráticas que satisfagan las demandas de sus ciudadanos.

«Ambos líderes subrayaron la urgencia de la situación, y reiteraron su profunda preocupación sobre el uso que el gobierno sirio está haciendo de la violencia contra los civiles, así como su creencia en que las demandas legítimas del pueblo sirio para una transición democrática deberían ser escuchadas», informó la Casa Blanca en un comunicado.

«Estuvieron de acuerdo (Obama y Erdoğan) en la necesidad de un fin inmediato de todo derramamiento de sangre y violencia contra el pueblo sirio», continuó diciendo la nota emitida por Washington, en la que se informaba que ambos líderes acordaron consultarse mútuamente durante los próximos días a medida que se desarrollen los acontecimientos en Siria.

Fuerzas del ejército sirio asaltaron el jueves la importante ciudad de Saraqeb, situada al norte de Siria y a escasos 50 kilómetros de la frontera con la provincia turca de Hatay. Según el testimonio recogido a través de testigos y activistas sirios, al menos un centenar de personas fueron arrestadas en la incursión.

«Unos 14 tanques y vehículos armados entraron en Saraqeb esta mañana, acompañados por 50 autobuses, furgonetas y vehículos de seguridad. Comenzaron a disparar al azar y a atacar las casas», declaró un testigo tras huir de la localidad.

Mientras tanto el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu, que viajó el martes a Damasco donde mantuvo una entrevista de tres horas con el presidente sirio Bashar Al-Assad, mostró su esperanza en un cambio de actitud del gobierno sirio que sin embargo «llevará tiempo», al tiempo que subrayó que el gobierno turco estaba prestando la máxima atención a los acontecimientos en Siria, que Ankara consideran como un asunto propio.

«Esperamos medidas urgentes (por parte del gobierno sirio) para evitar la pérdida de vidas y la muerte de civiles, y que se ponga fin a las operaciones, especialmente en Hama y Dey´ruz Zur», declaró Davutoğlu. El ministro turco insistió también en la necesidad de que Siria permita la entrada a la prensa extranjera para poder conocer de primera mano lo que está pasando y verificar las informaciones que en estos momentos sólo llegan a través de internet o de refugiados sirios que escapan de la violencia en su país.