Erdoğan defiende el derecho de autodefensa contra el PKK

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, estimó ayer que su país ejercía el derecho de «autodefensa» combatiendo a los rebeldes kurdos en el norte de Irak con una ofensiva que Bagdad califica de «violación de su soberanía».

«La operación transfronteriza llevada a cabo por Turquía es el resultado de su derecho legítimo de autodefensa», afirmó Erdoğan ante el grupo parlamentario de su partido. «Turquía libra un combate justo contra una organización terrorista que amenaza la paz y la estabilidad regionales (…) Turquía tiene derecho a defenderse por sí misma, a eliminar a aquellos que atenten contra la paz, la unidad y la solidaridad de sus ciudadanos», añadió.

Las autoridades iraquíes, por su parte, condenaron este martes la incursión militar turca. «En una reunión de hoy, el gabinete expresó su rechazo y su condena por la incursión del ejército turco que considera una violación de la soberanía de Irak», afirma el gobierno en un comunicado difundido por su portavoz, Ali al Dabagh.

Sobre el terreno, las fuertes nevadas caídas bloquearon «parcialmente» la operación, pero no impidieron a la aviación y a la artillería proseguir con sus bombardeos, según un comunicado del Estado Mayor turco.

Miembros de las fuerzas armadas kurdas de la región autónoma del norte de Irak dieron cuenta de combates cerca del campamento de Zap, un lugar situado a seis kilómetros de la frontera turca y utilizado por los rebeldes para infiltrarse en Turquía. Hablaron también de enfrentamientos en la región montañosa de Hakurk, uno de los principales bastiones del PKK, situado más al este y a unos 20 km de la frontera turca.

El martes, el Estado Mayor turco dio cuenta de dos muertes por disparos en sus filas y se declaró incapaz de dar un balance de bajas entre los rebeldes debido a las nefastas condiciones meteorológicas. Estas muertes elevan a 19 el número de soldados que perdieron la vida desde el inicio de la operación contra los rebeldes, los cuales podrían haber perdido al menos 153 hombres, según los cálculos del ejército turco. El último balance del PKK invertía la tendencia al hablar de por lo menos 81 soldados y tres rebeldes muertos.

El principal partido prokurdo de Turquía, el Partido para una Sociedad Democrática (DTP), pidió este martes el cese de los combates y advirtió de que «la Historia castigará a los causantes de guerras, a aquellos que se alimentan de sangre y hacen política sobre la sangre derramada».