Enfrentamientos entre policía y manifestantes en Ankara por el Día de la República

Los actos oficiales del 29 de octubre en conmemoración de la fundación de la República de Turquía se vieron ensombrecidos por los incidentes en la capital, donde militantes de izquierda se enfrentaron a la policía.

 

Las celebraciones del lunes en Turquía con motivo del aniversario de la fundación de la República por Mustafa Kemal Atatürk en 1923, tuvieron una nota amarga en la capital del país, Ankara, donde miles de personas acudieron a una manifestación que había sido prohibida por el gobernador de Ankara y hubo enfrentamientos con la policía.

Los actos oficiales habían sido convocados en Ankara en Anıtkabir, el mausoleo que acoge los restos mortales de Atatürk, así como en el Centro Cultural Atatürk de la capital, con la presencia tanto de público como de autoridades civiles y militares y representantes políticos. Por primera vez asistió también la esposa del presidente turco, Hayrünnisa Gül, que viste el velo islámico y que en anteriores ocasiones había sido apartada de las recepciones oficiales para evitar polémicas con el estamento militar y ciertos grupos políticos que no ven con buenos ojos el uso de esa prenda.

Precisamente más de una treinta de organizaciones y partidos izquierdistas habían organizado sin embargo una marcha paralela para ese mismo día por las calles de Ankara negándose a participar en los actos oficiales organizados por el gobierno del AKP, encabezado por el primer ministro Recep Tayyip Erdoğan, cuya esposa también usa el velo islámico. La convocatoria estaba encabezada por la Unión de Juventudes de Turquía (TGB, por sus siglas en turco), para partir desde la Plaza Ulus, en las proximidades del Centro Cultural Atatürk. Sin embargo la oficina del gobernador de Ankara había prohibido la marcha la semana pasada en base a informes de la policía que aseguraban que grupos de extrema izquierda intentarían provocar incidentes. El propio presidente Gül había intentado mediar en el conflicto pidiendo unidad y que se evitasen los enfrentamientos en esa jornada.

Pese a la prohibición, los organizadores acusaron al gobierno de no respetar los valores republicanos y decidieron seguir adelante con la convocatoria, a la que se sumó el principal partido de la oposición en Turquía (el Partido Republicano del Pueblo o CHP) y su líder, Kemal Kılıçdaroğlu. Unos 110 autobuses llegados desde otras provincias para acudir a la manifestación fueron retenidos a la entrada de la ciudad por la gendarmería turca, que finalmente permitió su entrada tras ser inspeccionados.

Desafiando la prohibición de la marcha, unas 20.000 personas se congregaron en el centro de la ciudad frente al edificio histórico que albergó el primer parlamento de Turquía en tiempos de la Guerra de la Independencia y desfilaron por las calles portando cientos de banderas y retratos de Atatürk con la intención de dirigirse hacia el mausoleo del fundador de la República. Entre los asistentes estaban varios diputados del CHP y el propio Kılıçdaroğlu.

La policía intentó sin embargo evitar que los manifestantes siguieran la marcha y se vivieron varios momentos de tensión, en los que los participantes en la protesta intentaron romper el vallado de seguridad y se enfrentaron a los agentes antidisturbios, que respondieron lanzando cañones de agua y gas lacrimógeno. Entre los afectados por el gas estuvo el propio Kılıçdaroğlu, que quiso también atravesar el cordón policial y cuyos guardaespaldas llegaron a enfrentarse a la policía. Finalmente y tras una hora y media, los agentes permitieron el paso de los manifestantes hacia Anıtkabir.

En comentarios hechos tras la protesta, el líder del CHP criticó la prohibición de la marcha y la reacción de la policía. «Estas personas sólo tenían banderas turcas en sus manos, pero el gobierno tenía policía y gas lacrimógeno, ¿por qué?. ¿Acaso estamos preparando una guerra? ¿Qué puede ser más natural que celebrar el Día de la República?».

Otros partidos de la oposición como el nacionalista MHP criticaron sin embargo la marcha convocada en Ankara, acusando a los organizadores de querer realizar un acto paralelo que sólo contribuye a dividir a los ciudadanos. Los actos transcurrieron sin mayores incidentes en otras ciudades a lo largo y ancho de Turquía, incluyendo Estambul, donde se celebro un desfile oficial en la Calle Vatan y unos espectaculares fuegos artificiales pusieron el colofón de oro final durante la noche a las celebraciones por el 29 de octubre.

La oficina del Fiscal del Estado en Ankara abrió el martes una investigación contra los convocantes de la marcha del lunes. Por su parte el primer ministro Erdoğan, en unas declaraciones hechas también el martes durante una reunión con miembros de su partido, criticó duramente al líder del CHP por unirse a las celebraciones paralelas organizadas por los organizadores de la protesta en la capital, en lugar de asistir a los actos oficiales con el resto de autoridades.

«Aquellos que estaban celebrando el Día de la República en el hipódromo (lugar de los actos oficiales) no llevaban otra cosa que banderas turcas e imágenes de Atatürk. Todos podríamos haber estado juntos allí», dijo Erdoğan, acusando a Kılıçdaroğlu de traicionar el espíritu de la celebración y a los organizadores de la manifestación de provocar actos violentos en las calles de la capital.