En un paso histórico, Turquía cancela toda su deuda con el FMI

El país euroasiático pasa de ser un Estado deudor a convertirse en una nación prestamista, que ya se ha comprometido a entregar 5.000 millones de dólares al FMI para ayudar a la crisis de deuda en la UE.

 

El 14 de mayo será recordado como una fecha histórica en la economía turca, después de que el país euroasiático haya cancelado toda su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para pasar a convertirse de un Estado deudor en un país prestamista.

El vice primer ministro turco y responsable de economía Ali Babacan pulsaba el martes en una ceremonia simbólica en la sede del Banco Central Turco (TMB) en Ankara el botón para efectuar el pago de la entrega final de 421 millones de dólares al FMI, cancelando así por completo toda su deuda con el organismo financiero internacional.

El gesto supone todo un símbolo de los avances logrados por la economía turca especialmente durante los últimos diez años, y si bien no supone la cancelación de toda su deuda externa –que alcanzó en abril los 340.000 millones de dólares, dos tercios de los cuales corresponden a su sector privado- sí que marca todo un cambio en la relación con el FMI, dejando a Ankara libre de cargas con la organización –de la que Turquía forma parte desde 1945- por primera vez en casi dos décadas.

“Acabamos de transferir el dinero con fecha de valor del 14 de mayo, y hoy es el día en que hemos completado el pago de la deuda con el FMI. Espero que traiga buena suerte a nuestro país”, dijo Babacan. “Si tenemos que transferir una cantidad de dinero desde Turquía, (a partir de ahora) no será una transferencia de deuda, sino una extensión de una transferencia de un préstamo”, añadió el ministro.

Babacan se refería al hecho de que Turquía se ha comprometido con el FMI a extender un préstamo por valor de 5.000 millones de dólares estadounidenses a la organización, convirtiéndose así de país deudor en prestamista. Ese dinero será usado irónicamente para ayudar a Europa en la crisis de deuda pública que afrontan muchos países de la Unión Europea, donde pesos pesados de la Eurozona como Francia o Alemania mantienen su reticencia a una mayor integración de la nación euroasiática en el bloque europeo.

El vice primer ministro turco subrayó además que 2013 se ha convertido en un año muy especial para la economía turca. “Hemos registrado la tasa de inflación más baja en 44 años a finales de 2012, y los tipos de interés también se redujeron al nivel mínimo, por debajo del 5%”, explicó a la prensa.