Desde que el 1 de enero se comenzara a cobrar por las bolsas de plástico, se han ahorrado 150.000 toneladas de plástico y se han dejado de emitir a la atmósfera 6.000 toneladas de gases invernadero.
Desde que Turquía introdujera a principios de este año la nueva normativa que obliga a cobrar por el uso de bolsas de plástico a los clientes, el uso de este tipo de bolsas ha caído un 77,27%, lo que supone un ahorro de 150.000 toneladas de plástico en los últimos 11 meses, según datos publicados por el Ministerio de Medioambiente y Urbanismo.
Antes de que la ley -que se asemeja a otras similares ya existentes en países de la UE– entrara en vigor el pasado 1 de enero, en Turquía se utilizaban cada año 35.000 millones de bolsas de plástico; sin embargo con la nueva normativa la mayoría de las bolsas de plástico se cobran en el país a 0,25 liras, de las cuales 0,15 liras van destinadas a proyectos medioambientales.
De acuerdo a los datos presentados por el ministerio, gracias a esta medida se ha logrado cambiar los hábitos de los consumidores, que ahora recurren más a usar bolsas más duraderas de distintos materiales o a reutilizar varias veces la misma bolsa de plástico. Además se ha evitado la emisión de 6.000 toneladas de gases de efecto invernadero -que contribuyen al cambio climático– a la atmósfera.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





