El primer ministro turco compara al líder de la oposición con Don Quijote

Erdoğan comparó al presidente del CHP con el famoso personaje de Miguel de Cervantes: «Don Quijote lucha contra molinos… pero Kılıçdaroğlu ni siquiera sabe contra quién lo hace», declaró.

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, comparó el viernes al líder del principal partido de la oposición (CHP), Kemal Kılıçdaroğlu, con el famoso personaje de Migue de Cervantes «Don Quijote» al referirse a una polémica política desatada entre los dos políticos después de que el presidente del CHP retara al gobierno a retirarle su inmunidad parlamentaria.

«Al menos Don Quijote lucha contra molinos de viento… pero Kılıçdaroğlu ni siquiera sabe a quién está combatiendo», dijo Erdoğan durante una conferencia sobre sostenibilidad energética que se celebraba en Estambul. «Ellos (el CHP) intentan crear un héroe a partir de una notificación oficial… Han empezado a hablar de la horca y cosa así… Ni siquiera el famoso personaje de ficción (Don Quijote) podría haber tenido una imaginación tan rica como para pensar en la horca».

El primer ministro turco hacía referencia de este modo a una reciente polémica en Turquía que se inició después de que un fiscal del Estado presentase cargos contra el presidente del CHP por «insultos a un funcionario público» e «intento de interferencia en un proceso judicial», pidiendo que se revocara la inmunidad parlamentaria de que goza el líder de la oposición para poder investigar sobre los hechos motivo de la acusación.

La fiscalía se basaba en unas declaraciones hechas a la prensa el pasado mes de noviembre por Kılıçdaroğlu, quien visitó en prisión a dos diputados electos por el CHP en las generales de junio de 2011 que el partido aceptó como candidatos pese a encontrarse cumpliendo prisión preventiva en la cárcel de Silivri (Estambul) como sospechosos en la investigación sobre la red golpista y ultranacionalista conocida como «Ergenekon». El líder opositor dijo entonces a los periodistas que Silivri era un «campo de concentración» y que le resultaba imposible llamar «jueces» a los magistrados encargados de juzgar el caso.

El martes de esta semana Kılıçdaroğlu se dirigió a los diputados de su grupo parlamentario y desafió al primer ministro turco diciendo que no estaba dispuesto a «intimidar» por los tribunales, a los que acusó de estar manipulados por el gobierno. «Diré lo que digo incluso aunque me envíe a prisión, o incluso a la horca», dijo aludiendo a Erdoğan. Al día siguiente el presidente del CHP de nuevo reiteró las acusaciones de instrumentalización de la justicia por parte del partido AKP del primer ministro y solicitó formalmente la retirada de su inmunidad parlamentaria.

«Algunas personas del partido de la oposición han convertido a Kılıçdaroğlu en un héroe, pero esto es sólo heroísmo barato», dijo Erdoğan en Estambul refiriéndose a los acontecimientos de los últimos días, añadiendo que la prisión de Silivri no era un teatro para representar dramas. «Si quieren ver un drama representado, deberían fijarse en las reuniones de su propio partido», declaró.

Rebatiendo las acusaciones de influencia o manipulación del poder judicial, Erdoğan recordó que su propio partido había sufrido la misma situación en el pasado sin tanto protagonismo y que hasta un total de 622 investigaciones se habían abierto contra diputados del AKP, tres de ellas contra él mismo. El primer ministro recordó que Kılıçdaroğlu tenía abiertas hasta 13 causas, cuatro de ellas relacionadas con insultos a funcionarios del Estado e intento de interferencia en causas judiciales abiertas.