El PIB de Turquía creció por debajo de lo esperado en el 2º trimestre

Los datos de crecimiento de la economía turca entre abril y junio alejan al país euroasiático del objetivo del 4% establecido por el gobierno.

La economía turca creció por debajo de las previsiones durante el segundo trimestre de este año y se mantuvo en el 2,1%, según datos publicados el miércoles por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK) que aumentan la presión sobre el Banco Central para una bajada de tipos que estimule el crecimiento.

Los analistas habían predicho que el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) entre abril y junio se situaría alrededor del 2,7%, después de haber alcanzado el 4,3% durante el primer trimestre, por lo que las cifras anunciadas se quedan muy por debajo de las expectativas de los expertos, que auguran que la economía turca crecerá en torno al 3,2% en 2014.

TÜİK también ha revisado sus datos de crecimiento para 2013 –que pasa del 4% al 4,1%- así como del primer trimestre de este año, que se eleva del 4,3% hasta el 4,7%, lo que aumenta el contraste con los datos del PIB del segundo trimestre.

De esta forma la economía turca habría crecido un 3,3% durante toda la primera mitad de 2014, muy por debajo del objetivo del 4% fijado por el gobierno turco, aumentando así la presión sobre el Banco Central de Turquía (TMB), que el mes pasado dejó prácticamente intactos los tipos pese a que desde el ejecutivo se insiste en que un recorte de las tasas de interés es fundamental para estimular el crecimiento, y frenar las presiones del dólar contra la lira en los mercados.

En un comunicado emitido tras la publicación de los últimos datos estadísticos oficiales sobre la economía turca, el ministro de finanzas Mehmet Şimşek reconocía que el crecimiento económico había perdido ímpetu, y advertía que varios factores de riesgo están haciendo que el objetivo del 4% sea ahora menos probable que a principios de año.

“La sequía durante el verano, los actuales problemas económicos en los países de la UE, las tensiones políticas añadidas en Irak y Ucrania, están incrementando el riesgo de que el PIB (de Turquía) se mantenga por debajo del 4% que predijimos en el Plan Económico a Medio Término”, subrayó Şimşek.

El ministro no obstante destacó que la mejora de la situación económica mundial, la estabilidad política tras las elecciones presidenciales turcas, y una potencial bajada de los tipos de interés por parte del TMB, “afectarán positivamente a la demanda interna” y pueden contribuir por tanto a mejorar las perspectivas de crecimiento de la economía del país euroasiático.