El parlamento ucraniano destituye a Yanukovich, que intenta huir a Rusia

Las últimas informaciones apuntan a que el presidente ucraniano, que se ha negado a dimitir y ha calificado lo ocurrido de «golpe de Estado», estaría intentado huir desde el este de Ucrania hacia Rusia.

Reunido en sesión de urgencia, el parlamento ucraniano votó por mayoría el sábado destituir al actual presidente del país, Viktor Yanukovich, considerándolo incapaz y acusándolo de haber incumplido con sus obligaciones, al tiempo que convocó elecciones anticipadas para el próximo 25 de mayo.

Un total de 328 diputados -más de los dos tercios necesarios- votaron a favor de la resolución, tramitada de urgencia y sin debate previo, y tras cuya aprobación todos los diputados presentes en la cámara se pusieron de pie y comenzaron a cantar el himno nacional de Ucrania.

Alexandr Turchinov, dirigente del partido Batkivshina (Patria) liderado por la ex primera ministra Yulia Timoshenko (condenada a prisión), habría sido elegido como primer ministro provisional por una amplia mayoritaria y también como presidente del parlamento en sustitución de Vladimir Ribak, que el mismo sábado dimitió de su cargo alegando motivos de salud.

Horas antes de su destitución, Yanukovich huía al este del país donde vive la población filo-rusa y están sus principales partidarios. Los acontecimientos se han precipitado en las últimas horas pese a que el viernes el propio Yanukovich anunciaba un acuerdo que incluía elecciones anticipadas, un gobierno de unidad nacional y la cesión de parte de sus poderes al parlamento, aunque sin cumplir la principal demanda de los manifestantes de abandonar su cargo.

Precisamente lejos de Kiev y desde paradero desconocido (algunos medios indicaban que podría encontrarse en la ciudad oriental de Donetsk), Yanukovich pronunciaba el sábado un discurso televisado asegurando que no había huido y descartando su dimisión, al tiempo que calificaba la decisión del parlamento de «ilegal» y de orquestar un «golpe de Estado«. Algunas informaciones sugerían que el presidente ucraniano estaría tratando de volar hacia Rusia, país que ha pedido a la UE que obligue a la oposición ucraniana a cumplir los acuerdos firmados el viernes.

La Rada Suprema de Ucrania también aprobó el sábado una resolución para «cumplir los compromisos internacionales» de poner en libertad a la ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko, condenada en 2011 a siete años de prisión, y que fue liberada inmediatamente desde donde se dirigió en coche a la emblemática plaza «Euromaidan» para dirigirse a los manifestantes. «La dictadura ha caído», dijo tras salir de la cárcel.

En Kiev la situación es paradójicamente de calma y relativa normalidad. Los manifestantes se han hecho con el control de los principales edificios de la capital incluyendo el palacio presidencial y la residencia rural de Yanukovich, a unos 20 km al norte de la ciudad. Éste y muchos otros edificios han sido abiertos al público y la prensa sin la oposición de las fuerzas de seguridad, que el sábado aseguraban que no intervendrían contra los partidarios de la oposición. El ejército ucraniano, cuyos dos principales responsables habían sido cesados en los últimos días por Yanukovich, ha afirmado también que se mantendrá neutral.