Anka-3, dron turco invisible

El nuevo dron invisible de combate turco, el Anka-3, realiza su primer vuelo

El primer dron de combate turco “invisible” al radar, el Anka-3, realizó con éxito ayer su primer vuelo inaugural alcanzando los 8.000 pies de altitud (más de 2.400 metros) en un trayecto que se prolongó durante 1 hora y 10 minutos, según informó la empresa turca de defensa TAI, confirmando así el debut de una nueva generación de drones de combate turcos que incrementa significativamente las capacidad de defensa de Turquía.

El Anka-3 es el tercer miembro de la serie Anka iniciada en 2016 e incluye altas capacidades como baja visibilidad al radar, una gran capacidad de carga y alta velocidad, gracias a su motor a reacción. Durante su vuelo inaugural, el dron alcanzó una velocidad de 150 nudos (unos 280 km/h), aunque su velocidad punta teórica es de acuerdo a las especificaciones del fabricante de 0,7 match (865 km/h), con un techo de vuelo de 40.000 pies (más de 12.000 metros) y una autonomía de vuelo de 10 horas a 30.000 pies (9.000 metros). 

Con un peso máximo en vuelo de 6,500 kilos, el nuevo dron invisible de combate turco tiene una capacidad de carga de 1,2 toneladas y comparte arquitectura aviónica y estaciones de control en tierra con los drones Anka y Anka-2, también desarrollados por TAI. El Anka-3 está diseñado para llevar a cabo diferentes tipos de misiones, incluyendo reconocimiento o vigilancia y espionaje, y estará armado con proyectiles aire-tierra y aire-aire, así como sistemas de radar. “Ahora tenemos un dron en el cielo que el enemigo no puede ver, pero que puede ver al enemigo”, comentó tras el vuelo inaugural Temel Kotil, presidente de TAI.