El último Informe de Progresos elaborado por la Comisión Europea y revelado el miércoles muestra su preocupación por los incidentes vividos durante las protestas por el Gezi Park, y la falta de respeto a libertades fundamentales.
La Comisión Europea publicó el miércoles su esperado Informe de Progresos de Turquía para 2013, en el que muestra su satisfacción por varios cambios legislativos introducidos en el último año así como por el proceso de paz iniciado para poner fin a tres décadas de lucha armada del PKK, pero al mismo tiempo muestra su preocupación por los incidentes desatados durante las protestas por el Gezi Park y la respuesta del gobierno.
La Comisión destaca varios importantes pasos dados por Ankara a lo largo de los últimos 12 meses, especialmente la adopción del cuarto paquete de reformas judiciales, las recientes reformas democratizadoras anunciadas a finales de septiembre por el primer ministro Erdoğan, y el comienzo de conversaciones para poner fin a la violencia en el sureste del país.
Pese a mostrar su satisfacción por lo que considera un compromiso en general del ejecutivo del AKP con las reformas políticas y una mayor democratización, Bruselas critica al mismo tiempo el «clima político divisivo» que continúa existiendo en Turquía y urge al gobierno a desarrollar una democracia verdaderamente participativa, pasando a criticar aspectos como la falta de protección de derechos fundamentales como la libertad de opinión o de reunión, haciendo clara referencia a las protestas contra el gobierno desatadas este verano a raíz de los incidentes por el Gezi Park.
«Ha prevalecido sin embargo un clima político divisivo, el gobierno adoptó notablemente por encima de todo una postura intransigente durante las protestas a finales de mayo y principios de junio, incluyendo un tono polarizante hacia los ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil y los empresarios», explica el informe, añadiendo que las autoridades turcas no han llevado a cabo las consultas necesarias a la hora de adoptar determinadas políticas clave, ni han estudiado suficientemente sus consecuencias; cita como ejemplos la Ley sobre Distritos Municipales, el borrador de ley sobre el Tribunal de Cuentas, o las leyes aprobadas este verano que limitan la publicidad y venta de bebidas alcohólicas.
La Comisión Europea elogia por otro lado el papel reconciliatorio jugado por el Presidente de la República, Abdullah Gül, recordando sus constantes llamamientos a evitar las divisiones y polarizaciones en el país especialmente durante las protestas por el Gezi Park, cuando defendió el derecho de los ciudadanos a disentir y a manifestarse pacíficamente.
«(Gül) también ha continuado subrayando la necesidad de perseguir reformas políticas en línea con la perspectiva de adhesión de Turquía a la UE. El Presidente ha dado un apoyo activo al proceso de paz que busca acabar con el terrorismo y la violencia (del PKK) en el sureste del país, el propósito último de lo que ha definido como incrementar los estándares democráticos de Turquía».
Preocupación por las protestas del Gezi Park
El informe de la Comisión se centra especialmente en toda una serie de problemas detectados a raíz de las protestas contra el gobierno vividas durante el verano y desatadas por los proyectos para demoler el Gezi Park de Estambul, haciendo hincapié en las acusaciones de violaciones de los derechos humanos que, según se indica desde Bruselas, no hacen sino subrayar la necesidad de profundizar en las reformas que garanticen el respeto al derecho a la manifestación en línea con los estándares de la Unión Europea.
«En varias ocasiones, hubo escenas de violencia que llevaron en varios casos a provocar muertes, e interrupción de manifestaciones y uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía contra manifestantes, por ejemplo en protestas relacionadas con las protestas de Taksim y el Gezi Park en Estambul, derechos de los estudiantes, el medioambiente, actividades del Consejo Supremo Educativo (YÖK) y derechos sindicales», dice el informe.
«El excesivo uso de la fuerza por parte de la policía y la completa ausencia de diálogo durante las protestas en mayo/junio han despertado serias preocupaciones», subraya el documento elaborado por la Comisión. «Esto subraya la urgente necesidad de mayores reformas y de promover el diálogo a todo lo largo del espectro político, y más ampliamente en la sociedad, así como del respeto en la práctica de los derechos fundamentales».
La UE reconoce que las autoridades turcas han puesto en marcha varias investigaciones sobre la actuación policial durante las protestas del verano, pero destaca no obstante que «éstas deberían continuar en línea con los estándares europeos, y los responsables (de la violencia) deberían ser castigados», pidiendo además el establecimiento de un mecanismo de vigilancia que garantice una supervisión independiente de la conducta policial.
En relación con los incidentes por el Gezi Park ocurridos este verano, Bruselas también se refire a los ataques y presiones del gobierno turco contra los medios de comunicación y la libertad de expresión e información. «El Consejo Supremo de Radio y Televisión (RTÜK) multó a varios canales de televisión por proporcionar cobertura en directo de las llamadas protestas de Gezi, sobre la base de que incitaban a la violencia», señala el informe.
«En particular, los principales medios apenas informaron sobre las protestas del Gezi Park a principios de junio. Columnistas y periodistas fueron despedidos u obligados a renunciar tras criticar al gobierno. Como resultado, la libertad de los medios continuó restringida en la práctica… En varias ocasiones, altos cargos (del gobierno) criticaron las redes sociales como una amenaza para la sociedad. Varios ciudadanos fueron puestos bajo custodia policial, aunque luego liberados, por publicar mensajes en Twitter sobre las protestas por el Gezi Park», critica el documento elaborado por la Comisión Europea.
«La libertad de reunión no ha sido respetada en varias ocasiones, incluyendo durante los sucesos del Gezi Park. Las autoridades turcas en estos casos no han conseguido proteger, o no han parecido querer proteger, los derechos y libertades de otros según los estándares europeos», añade.
El Informe de Progresos sobre Turquía, en el cual se evalúa hasta qué punto el país euroasiático -como país candidato- ha conseguido colocar su legislación y actuaciones en línea con los estándares de la UE, había sido pospuesto varios meses precisamente a raíz de las protestas por el Gezi Park desatadas a finales del pasado mayo, bajo las presiones de gobiernos como el de Alemania.
Varios países «turcoescépticos» de la UE, entre los que se incluye el gobierno de Angela Merkel -inmerso entonces en campaña electoral- acabaron imponiendo su criterio de esperar a las conclusiones del documento para decidir sobre la reactivación del proceso de adhesión de Turquía a la UE y abrir nuevos capítulos de las negociaciones, iniciadas oficialmente en 2005 pero que desde entonces apenas han progresado por las presiones y obstáculos de países como Francia, Alemania o Chipre.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





