ataque del PKK en Ankara

El grupo terrorista PKK reivindica el atentado en Ankara

El grupo terrorista PKK reivindicó este viernes el atentado perpetrado en Ankara que dejó 5 muertos y 22 heridos, en medio de un tenso debate político en Turquía sobre la conveniencia de iniciar un nuevo diálogo con el líder de la organización armada, Abdullah Öcalan, para poner fin a la violencia.

“El acto de sacrificio en el campus del TAI en Ankara en torno a las 15:30 del miércoles fue llevado a cabo por un grupo del batallón de los inmortales”, informó el PKK en un comunicado publicado por Telegram y del que se han hecho eco varios medios en Turquía, añadiendo que el ataque había sido planificado hacía meses. El comunicado llega un día después de que el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, confirmara que los dos terroristas que perpetraron el ataque eran miembros del PKK, lo que llevado a la ejército turco a llevar a cabo intensos bombardeos -que aún continuaban anoche- contra las bases del PKK/YPG en el norte de Irak y Siria.

A su regreso de Rusia, donde había asistido a la cumbre de los BRICS en Kazan, el presidente turco Tayyip Erdoğan presidió una reunión de alta seguridad en las instalaciones del antiguo Aeropuerto Atatürk de Estambul, donde precisamente se han incrementado las medidas de seguridad en los dos aeropuertos internacionales de la ciudad.

Los dos atacantes, que han sido identificados como Ali Örek (alias Rojger) y Mine Sevjin Alçiçek, llegaron a las instalaciones de las Industrias Aeroespaciales Turcas (TAI/TUSAŞ) en un taxi robado tras asesinar a su conductor, que ayer recibió honores militares antes de ser trasladado su cuerpo a su funeral.

Armados con rifles de asalto, hicieron detonar un artefacto explosivo a la entrada de las instalaciones y posteriormente abrieron fuego matando a otras cuatro personas, incluyendo un guardia de seguridad y un ingeniero mecánico.

¿Conversaciones de paz con Öcalan?

El atentado se produjo apenas un día después de que el presidente del partido nacionalista turco MHP, Devlet Bahçeli, sorprendiera con una polémica propuesta al sugerir que el líder del PKK, Abdüllah Öcalan, que cumple cadena perpetua desde 1999 en la isla-prisión de İmralı, podría recibir la libertad condicional a cambio de renunciar a la violencia y ordenar la disolución del PKK, llegando a decir incluso que Öcalan podría “venir al parlamento turco y dar un discurso” para anunciar la entrega de las armas. 

Horas antes del atentado, el propio Öcalan había recibido en prisión la primera visita de un familiar en años diciendo “Si las condiciones son apropiadas, tengo el poder teórico y práctico para trasladar este proceso del nivel del conflicto y la violencia al nivel político y legal”, habría dicho Öcalan según palabras citadas por Ömer Öcalan, sobrino del líder del PKK y miembro del partido nacionalista kurdo DEM.

La inusual propuesta de Bahçeli, aliado político de Erdoğan y conocido precisamente por su dura posición hacia el grupo terrorista PKK y el separatismo kurdo, fue recibida con severas críticas desde la oposición pero no así por el propio Erdoğan, lo que según algunos analistas sugería un posible cambio en la política del gobierno turco hacia la organización terrorista e incluso el inicio de nuevas negociaciones de paz. El último intento en este sentido acabó en 2015 en un fracaso, después de que el PKK resumiera sus ataques y atentados en pleno proceso de negociación.