El gobierno de Ucrania amenaza con proclamar el estado de emergencia ante las protestas

La toma de la sede del ministerio de justicia durante la noche por manifestantes de la oposición revela la creciente presión que afronta el gobierno del presidente Viktor Yanukovych, cada vez más acorralado.

La ministra ucraniana de justicia Olena Lukash amenazó el lunes con declarar el estado de emergencia en el país después de que grupos de manifestantes que protestan contra el gobierno tomaran en la madrugada del domingo al lunes la sede del ministerio, en una nueva escalada de tensión entre un ejecutivo cada vez más acorralado y una oposición cuyas protestas han culminado en la ocupación de varios edificios gubernamentales en los últimos días.

Lukash, que participa en las difíciles negociaciones entre los líderes opositores y el presidente Viktor Yanukovych, aseguró el lunes a la televisión que si el edificio no era desocupado pediría el fin de las conversaciones para hallar una solución política y solicitaría al Consejo de Defensa y Seguridad Nacional la declaración del estado de excepción, lo que supondría la suspensión de varios derechos constitucionales -incluyendo el derecho a la manifestación- y daría poderes especiales a la policía y las fuerzas de seguridad.

El líder opositor y ex campeón de boxeo Vitali Klitschko visitó durante la noche el edificio ministerial, ubicado en pleno centro de la capital, pero sus llamamientos a los manifestantes para que lo abandonaran fue en vano. Esta acción recuerda a otras similares de los últimos días llevadas a cabo por partidarios de la oposición, que ocupan ya cuatro edificios importantes en el centro de Kiev -incluyendo el ayuntamiento- y han rechazado las propuestas de Yanukovych para que algunos de sus líderes formen parte del ejecutivo, exigiendo la dimisión del presidente y elecciones anticipadas.

El asalto al edificio, que fue tomado sin apenas resistencia por parte de los guardias que lo custodiaban y donde los activistas ya se han hecho fuertes colocando barricadas, recuerda a otras acciones similares de los últimos días y ponen de manifiesto la presión creciente que afronta el gobierno ucraniano, que ha visto como las protestas y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad se han extendido a otras ciudades del país.