Gran Bretaña y Turquía se comprometieron el martes a trabajar juntos para buscar una solución diplomática a la crisis provocada por los recientes ataques lanzados desde el norte de Irak por los separatistas kurdos del PKK que combaten el poder central de Ankara desde 1984.
«Londres y Ankara van a seguir trabajando juntos para una solución diplomática» a la crisis desatada por los ataques de los separatistas kurdos, declaró el primer ministro británico Gordon Brown, tras una reunión el martes en Londres con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
En una rueda de prensa conjunta en Downing Street, Brown condenó tajantemente las acciones «terroristas» del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
«El hecho que 12 miembros del ejército turco murieran, que ocho fueran secuestrados y que las actividades del PKK en Turquía resultaran en violencia contra civiles es algo que ha sido condenado en los últimos días por la comunidad internacional», subrayó el líder británico.
«Estamos comprometidos a trabajar con el gobierno turco en actividades antiterroristas, para que podamos solucionar esos problemas y seguir trabajando en favor de una solución diplomática», agregó Brown.
Por su parte, el líder turco resaltó que el Parlamento de su país ha autorizado una intervención de Turquía en Irak, pero recalcó que esa operación, si tiene lugar, tendría como único blanco las bases de los separatistas kurdos en el norte de ese país.
«El gobierno iraquí sabe que podemos ejercer ese mandato que hemos recibido del parlamento turco en cualquier momento», advirtió Erdogan, al tiempo que aseguró que Turquía no tiene ninguna ambición territorial en Irak y que cualquier «intervención» en ese país golpearía únicamente al PKK.
«No tenemos ninguna ambición relativa a la integridad territorial o a la unidad política de Irak», respondió Erdogan, al ser interrogado repetidamente sobre una eventual intervención militar en el norte de Irak.
Brown destacó en la rueda de prensa que entiende la «frustración y cólera que existe en Turquía», pero reiteró su posición en favor de una solución política a la crisis, señalando además que otros gobiernos, como el iraquí, deben jugar un rol para solucionar ese conflicto.
El «gobierno de Irak y otros gobiernos del mundo pueden desempeñar un papel para impulsar una solución diplomática» a esta crisis, reafirmó Brown, que anunció que Londres va a prohibir el PKK y las organizaciones asociadas con este partido en todo el territorio de Gran Bretaña.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





