empleo, construcción del tercer puente del Bósforo

El desempleo en Turquía cae al 10,2%

Los analistas prevén que el desempleo en Turquía continúe mejorando al menos por lo que resta de año ante las expectativas muy positivas de aumento del PIB, que podría rondar el 5,7% para finales de 2017.

La tasa de desempleo en Turquía cayó hasta el 10,2% de la población activa en el período de mayo, que estadísticamente comprende los meses de abril-mayo-junio, lo que representa un 0,8% más que en el mismo período del año pasado pero marca una clara tendencia a la baja después de que el paro marcara máximos en 7 años a principios de 2017, según datos publicados el martes por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK).

Las cifras dadas a conocer por TÜİK confirman el descenso progresivo de la tasa de paro en el país euroasiático, pese a que el desempleo juvenil (entre los 15 y los 24 años) se incrementó un 2,4% en mayo con respecto a hace un año hasta situarse en el 19,8%.

Al mismo tiempo el número de personas desempleadas mayores de 15 años se incrementó en 330.000 con respecto a mayo de 2016 hasta alcanzar las 3,2 millones de personas, según el informe. Los datos muestran también que el desempleo no agrícola se mantuvo en una media del 12,2% en el período entre abril y junio.

Por otro lado, el número de personas empleadas creció en el período de mayo de 2017 en 621.000 en relación al año anterior, hasta alcanzar los 28,5 millones de personas: esto supone que la tasa de empleo de Turquía se incrementó con respecto al mismo período de 2016 en 0,2 puntos hasta alcanzar el 47,7%.

El informe publicado el martes por TÜİK indica también que la tasa de participación en la fuerza laboral aumentó en 0,5 puntos hasta el 53% en mayo, y que el índice de participación de las mujeres en la fuerza laboral creció un 1% con respecto a mayo de 2016, hasta situarse en el 33,9%.

Los expertos consultados prevén que el desempleo en Turquía continúe mejorando al menos por lo que resta de año ante las expectativas muy positivas de aumento del PIB, que podría rondar el 5,7% para finales de 2017 gracias a los incentivos económicos adoptados por el gobierno turco, la fuerte demanda de consumo interna y los buenos datos que arrojan las exportaciones turcas.

Otros datos que están contribuyendo a disparar el crecimiento económico de Turquía en este año son la fuerte y rápida recuperación que está experimentando el sector turístico, medidas como el recorte de impuestos, el clima favorable que crea la estabilidad política –no hay perspectivas de cambios hasta las elecciones de 2019- y la relativa estabilidad que mantiene actualmente la lira turca en los mercados.

Todo ello está favoreciendo también la inversión extranjera en Turquía; según datos recientes recopilados a partir del Banco Central de Turquía (TCMB, por sus siglas en turco), la inversión extranjera directa en el país euroasiático se incrementó un 50,1% durante los seis primeros meses de 2017 con respecto al mismo período de 2016, hasta alcanzar los 3.500 millones de euros.