El coronavirus hace más visible la basílica sumergida en la antigua Nicea

Los restos de una antigua basílica bizantina de 1.400 años de antigüedad situada bajo las aguas del Lago İznik, la antigua ciudad de Nicea, se han vuelto mucho más visibles gracias al descenso de la contaminación por la pandemia de coronavirus. Descubierta en 2014, la basílica está sumergida 2 metros bajo el agua, y su hallazgo fue nombrado en 2014 como uno de los 10 grandes descubrimientos arqueológicos del mundo.